Actualler:

Los monstruos de la deformidad han vuelto hambrientos del totalitarismo más reaccionario con motivo del “día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer”.

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Son los deformes monstruos de la ideología de género.

Monstruos que retuercen y manipulan las palabras para alterar la realidad, para que lo que existe parezca que es lo que no existe. 

Se denominan ‘cis’ aquellas personas que se identifican como el género que les fue asignado en el nacimiento, a diferencia de las personas ‘trans’ o ‘no-binarias’ que no se identifican con el género que les fue asignado.

Monstruos disfrazados de intelectualidad, de modernidad, de utopía revolucionaria… que apenas logran esconder su desesperación existencial.

El reconocimiento del hecho de que la mayor parte de los abusos y las violencias sexuales contra niños, niñas y niñes tienen lugar en el seno de la familia heterosexual llevaría a la abolición de la familia como institución de reproducción social.

Hablan de revolución, pero en realidad se están refiriendo al más retrógrado de los movimientos antirrevolucionarios de la Historia, a aquel que solo puede aspirar a la destrucción de la esencia misma del ser humano.

La heterosexualidad es un régimen sexual necropolítico que sitúa a las mujeres, cis o trans, en la posición de víctima y erotiza la diferencia de poder y la violencia. La heterosexualidad es peligrosa para las mujeres.

Sólo la des-patriarcalización de la heterosexualidad permitirá redistribuir las posiciones de poder, sólo la des-heterosexualización de las relaciones haría posible la liberación no sólo de las mujeres, sino también y paradójicamente, de los hombres. Entre tanto, que cada mujer tenga una pistola y sepa usarla. No hay tiempo que perder. La revolución ya ha comenzado. 

Este artículo tan violento como amargo lleva por título La heterosexualidad es peligrosa, seguro que has oído hablar de él estos días.

Resulta paradójico que una propuesta tan cruel hacia la mujer(y hacia toda la sociedad), se pretenda vincular a un día para reflexionar sobre la violencia contra la mujer.  

Su autora es Beatriz Preciado, que se define a sí misma como disidente del sistema sexual y hoy firma sus artículos y panfletos como Paul B. Preciado:

El 16 de noviembre de 2016, mi nuevo nombre Paul Beatriz Preciado es publicado en el Boletín Nacional de Nacimientos y en el periódico local de la ciudad de Burgos.

Salgo de la ficción biopolítica e histórica que encarnaba —la feminidad, que el régimen sexo-género binario de finales del siglo XX construyó en una sociedad franquista con la ayuda de un aparato médico-legal en el que la noción de transexualidad no existía— y observo desde fuera su destrucción física y la construcción administrativa y legal de una nueva ficción biopolítica en la que mi cuerpo es negado y al mismo tiempo reconocido como “hombre”. (La destrucción fue mi Beatriz)

La heterosexualidad como delito. Es la lógica conclusión a la que llegan quienes han asumido el discurso del feminismo contemporáneo.

El hombre es maltratador por naturaleza y la única relación interpersonal lícita es la que establecen personas del mismo sexo, o personas que han mutilado su identidad: homosexuales, lesbianas, transexuales.

Votemos si la gripe es una enfermedad

Homosexuales, lesbianas, transexuales, grupos de población que en efecto requieren ayuda y protección. Porque padecen realmente muy diversos problemas. 

Hasta hace cuatro días la comunidad médica les consideraba enfermos, víctimas de trastornos mentales.

En 1973, después de una dura campaña homosexual de acoso a los médicos y sus asociaciones1 asociación médica de 1 país (la Asociación Americana de Psiquiatría) decidió someter a votación si esas personas debían seguir siendo consideradas enfermas. 

El 42 por ciento votó que en efecto padecían trastornos y el 58 por ciento votó que no.

Es dudoso que una votación sea el procedimiento adecuado para resolver un asunto clínico. 

En cuanto al resultado de la votación, podría ser válido si se tratara de una cuestión política, pero difícilmente encaja en un asunto médico. 

A partir de aquella votación, algunos países e instituciones siguieron el mismo camino. 

Y otros, como el nuestro, decidieron que cada persona puede decidir cuál es su identidad con independencia de su sexo, o su raza, o cualquier otra consideración, evidencia o realidad.

https://bit.ly/2rwokkk

En España es delito afirmar que determinados comportamientos relativos a la propia identidad constituyen enfermedad o trastorno mental. 

Sería delito que yo escribiera aquí que el señor de esta noticia padece algún tipo de trastorno.

Aunque en realidad lo padezca.

Mutilar el sexo, mutilar la identidad

La autora del artículo sobre los peligros de la heterosexualidad habla de cambio de sexo. Y cambiar el sexo a base de procedimientos médicos de mutilación es una práctica costeada en España por la Seguridad Social. 

Pero mutilar tu identidad no pasa necesariamente por el quirófano. La mutilación de la propia identidad se ha convertido hoy en categoría antropológica y en fundamento ideológico, más que en operación clínica.

Y la izquierda se abraza entusiasmada a la mutilación de la identidad como salvaguarda de unos derechos recién inventados.

Feminismo, ecologismo, transexualidad, LGTB, animalismo, transespecies, transhumanismo… progresismo. Mutilaciones contemporáneas de la razón. 

Privilegios exclusivos

No hay mucha diferencia entre lo que dice nuestra amiga/amigo Beatriz Preciado / Paul B. Preciado y lo que dice esta muchacha, que se hace llamar Nano:

https://bit.ly/2rtUaya

El número de personas que padecen disforia de género, aquellas que consideran su sexo de nacimiento distinto a su identidad sexual, se sitúa en nuestro país alrededor de los 500 individuos, según los cálculos más rigurosos y aceptados por la comunidad científica internacional.

Por supuesto las organizaciones de transexuales y LGTB multiplican estas cifras para justificar su propia y próspera existencia financiada con dinero público y para reclamar la aprobación de numerosas leyes, destinadas a afianzar su influencia. 

El problema de las cifras que publicitan estas organizaciones, muchos partidos políticos y casi todos los medios, es que no están respaldadas nunca por estudios científicos reconocidos.

Los estudios científicos más exhaustivos sitúan la prevalencia de la transexualidad en 4,6 por cada 100.000 individuos. Los grupos de presión trans y LGTB hablan nada menos que de 1 por cada 1.000 individuos

Frente a la cifra de unas 500 personas transexuales en España, según los estudios científicos, las organizaciones LGTB y trans hablan de 7.765 transexuales para justificar su reclamación de privilegios y derechos exclusivos.

¿De dónde salen las cifras de las organizaciones LGTB y trans? De organizaciones como la “unidad de identidad de género de Cataluña”, dependiente de una institución pública, el Hospital Clínico de Barcelona.

Inflando las cifras, los grupos de presión trans y LGTB buscan consecuencias concretas. Por ejemplo, privilegios laborales. 

https://bit.ly/2XPSF9Z

Según la última encuesta realizada por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), en España el 85 por ciento de las personas trans están desempleadas.  

Hablamos del 85 por ciento de 500 personas. 

Hablamos de establecer barreras discriminatorias, discriminación positiva, para 425 personas. 

Para estas 425 personas se están modificando multitud de leyes, decretos, normativas en todos los ámbitos, desde las leyes nacionales y autonómicas hasta la legislación laboral o educativa, las normas vigentes en los hospitales y en toda la administración pública.

Frente a esa cifra, 425, un par de datos solo referidos a la inversión en I+D:

Deformación

Monstruos que suplantan a la razón. Javier Sampedro, doctor en genética y biología molecular y autor de este texto publicado la semana pasada en El País:

Ahora que el derechismo bravío vuelve a la escena política con su exaltación del hombre blanco, de la mujer-mujer y de una moralidad que parece inspirada en Roberto Alcázar y Pedrín, no vamos a tener más remedio que volver a examinar cuestiones tan básicas como la naturaleza de la homosexualidad. 

La derechona psiquiátrica sigue empeñada en considerarla una especie de enfermedad o desviación cultural y sigue estafando a cualquiera que se le acerque con sus terapias antigay y sus prejuicios irracionales. La ciencia desmiente todas esas fantasías dañinas.

¿La ciencia desmiente todas esas fantasías? ¿En qué basa tal afirmación?

¡En que hay animales homosexuales!

La homosexualidad no es una enfermedad ni una desviación cultural, sino una más de las versiones de la normalidad que coexisten pacíficamente en nuestro planeta. Los comportamientos homosexuales se han demostrado ya en 1.500 especies animales (…) del erizo de mar al calamar de Humboldt, del ganso a la serpiente, del pingüino al macaco. (No curen la homosexualidad)

Seguro que muchos homosexuales y lesbianas preferirían otro tipo de argumentos en su defensa. Porque justificar su existencia en el supuesto de que proceden de comportamientos animales no dice mucho en su favor. 

Los homosexuales y lesbianas no se merecen semejantes representantesy tarde o temprano se darán cuenta de que quienes dicen defenderlos, tan solo los utilizan, sean periódicos in-dependientes, los partidos políticos que los sustentan o las organizaciones LGTB que hablan en su nombre para obtener dinero público.

Bueno, vayamos al desenlace de esta historia: el autor de la digamos «hipótesis animal de la homosexualidad», al estilo de Bea Paul, termina insinuando que lo normal no es la heterosexualidad sino el “todos contra todos en el plano libidinoso”

¡Acabáramos!

¿Quieres conocer los artículos que convierten las leyes LGTB y trans en leyes peligrosas para la democracia? Aquí tienes un análisis completo

Lo que hay tras las leyes LGTB y trans y todas las leyes de género e igualdad aprobadas hasta hoy es la imposición de privilegios exclusivos y la quiebra de la igualdad.

Y el monstruo dela desigualdad destruye la democracia.


TU DÍA ACTUALL

Un muro humano defiende de las hordas feministas la catedral de México. La Policía retiró «martillos y artefactos con los que algunas manifestantes buscaban causar mayores daños al espacio público”, reconoce el Gobierno. Jaime Duarte, de Vive México: “Nos sentimos muy contentos porque ningún templo fue dañado, ninguno fue ultrajado ni profanado”. La noticia, aquí.

Cruda realidad / Si es usted heterosexual, hágaselo ver, por Candela Sande. Empieza a no hacer gracia. Empieza a asustar esto de ‘El País’ que, naturalmente, es lo de ‘Le Monde’, es lo de ‘The New York Times’, es lo de nuestras élites. Si la heterosexualidad es un problema, si la heterosexualidad es algo que contemplar con el ceño fruncido y mirada censora, apaga y vámonos. El artículo de opinión en el siguiente enlace.

Sólo 5 años de cárcel por matar a un hombre que llevaba tirantes de la bandera de España. Un jurado consideró que la agresión fue intencionada pero que el acusado Rodrigo Lanza no pretendía asesinar a Víctor Laínez. Lanza, chileno de extrema izquierda, asestó un golpe con una barra de hierro y pateó a Laínez en Zaragoza en diciembre de 2017. La noticia, aquí.

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