No hay que ser especialmente agudo para darse cuenta de que el Gobierno de nuestro país ya ha rebasado los límites que separan la inestabilidad del caos y el derrumbe.

La situación sanitaria, la económica, la política, la institucional, la social, la calle, las instituciones, los poderes del Estado, no queda rincón de nuestra vida en común que no se esté resquebrajando.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Pero más allá de sonoras declaraciones y airados gestos ante las cámaras de televisión, aquí nadie parece estar haciendo nada efectivo para rectificar el rumbo.

Y mientras tanto los ciudadanos empezamos a percibir la hecatombe en la que va a quedar sumida la nación.

Aquí los únicos que parecen tener un plan son Enterrador Sánchez y Matancianos Iglesias

Aunque su plan, el de estos dos individuos, sea asesinarse recíprocamente. Sucederá en cuanto el sunami económico que aguarda a la vuelta de la esquina provoque la ruptura de la actual coalición de Gobierno y Podemos le dé la patada en el trasero al PSOE y vuelva a las calles a hacer lo único que sabe hacer: destruir la convivencia.

El gobernador del Banco de España se acercó al Congreso y encendió la luz para mostrar a sus señorías el umbral inferior de la catástrofe

Es la primera autoridad pública que pone sobre la mesa crudamente, sin tapujos ni eufemismos, la verdadera dimensión de la hecatombe económica y social y sus consecuencias inexorables sobre la acción del Gobierno (señalando, de paso, que también debería tenerlas sobre el comportamiento de la oposición).

El escenario menos trágico presenta un desplome de la riqueza nacional próximo al 10% (en lo peor de la crisis anterior, la recesión no alcanzó el 4%). Uno de cada cuatro españoles adultos (uno de cada dos jóvenes), en el paro

El déficit y la deuda, disparados: muchos más gastos con muchos menos ingresos, lo que se viene llamando una bancarrota. Para salir de ella, sacrificios económicos brutales y generalizados durante al menos una década

Y como cierre, la frase mortal: 

“No pueden descartarse escenarios más desfavorables que los considerados actualmente”. (Ignacio Varela: Dos golpes de realidad: Frankenstein, diagnosticado de coronavirus)

La violencia

Sí, es un panorama aterrador. Pero no es en absoluto exagerado. Más bien al contrario. 

Y le falta un ingrediente, porque la ruina y el caos no llegarán sin violencia:

El problema no serán los nuevos actos de acoso por parte de quien los llamó, con una expresión de estricta raigambre fascista, «jarabe democrático». 

El problema viene más bien de la naturalidad con que desde el progresismo se ha aceptado que la violencia forma parte de los usos legítimos en política. 

Una vez que el Gobierno ha aceptado ese principio, es de suponer que sabe que queda legitimado también cualquier otro uso de la violencia política. 

Quizás es eso lo que se quiere. Con la crisis a la que nos encaminamos, y con la exasperación causada por la enfermedad y la política frentista del Gobierno, vamos a un nuevo paisaje, siniestro. (José M. Marco: Del escrache al acoso)

La violencia. La nueva anormalidad. “Vamos a un nuevo paisaje siniestro.” 

Desde el Gobierno y desde el partido del Gobierno no dejan de animar a la violencia. Contra los ciudadanos. Contra los periodistas.

Primero alientan la violencia, animan a los suyos a ejercerla.

Y luego la justifican. Cuando la mujer colocada por su hombre en un cargo oficial habla de que “la ciudadanía que no entiende las protestas”…

… Se está refiriendo a: las bandas de violentos que estamos enviando a las concentraciones espontáneas de ciudadanos para atacarlos y así impedir que sigan protestando contra nuestro Gobierno, el de los violentos.

Irene Montero está incitando a la violencia desde Televisión Española.

Luego suceden las cosas de esta forma:

Pero nos las cuentan así:

Contra su propia población

¿Hasta dónde quiere llegar este Gobierno que legisla contra su propia población?

¿Hasta cuándo va a seguir alentando la violencia contra su propia población?

¿Qué tiene que pasar para que el Gobierno de España deje de justificar los ataques a su propia población, instigados por los miembros del mismo Gobierno?

¿Hasta qué grado de indignidad van a llegar los votantes y militantes socialistas, callados mientras los dirigentes de su partido atacan a su propia población?

Y entre tanto el ejército de la destrucción va sumando refuerzos…

Arrimadas la traidora

Fuimos tontos. Estábamos advertidos: 

  • Se largó de Cataluña cuando dirigía la formación con mayor número de votos. 
  • ¿Qué nos hacía pensar que no volvería a traicionarnos?

Pero esta segunda traición es particularmente dolorosa porque ver a Ciudadanos, el partido que nació contra el nacionalismo, apoyando a Sánchez, el señor de los nacionalismos, incluidos los etarras, es de una crueldad rayana en el sadismo.

Hace apenas cinco meses, 12 de diciembre de 2019: 

Arrimadas la traidora dijo el 20 de abril de 2019:

«Torra, Puigdemont, Otegi, Bildu y Rufián son el club de fans de Sánchez«

Hoy lo es también Ciudadanos.

Unos días más tarde, el 29 de abril del mismo año, añadió:

Arrimadas descarta un acuerdo con Sánchez: «No se puede pactar con Bildu y con Cs»

¡Oído cocina!

Después de la ristra de declaraciones de principios con que nos obsequió Arrimadas la traidora, después de arremeter contra el PNV, contra ERC y Bildu y JxCat y PSOE, lo sucedido la equipara a Enterrador Sánchez, el otro gran mentiroso de nuestra historia contemporánea:

  • Arrimadas recrimina al PSOE que sea «aliado» del partido de Otegi (20 de enero de 2020)
  • Arrimadas acusa al PSOE de pisar «todas las líneas rojas de la decencia» y blanquear a Bildu (17 de diciembre de 2019
  • Arrimadas llama a JxCat “derecha corrupta, golpista, racista y supremacista” (9 de julio de 2019)
  • «No sé si la gente entiende el criterio de Sánchez de vetar a Vox y hacerle la ola a EH Bildu” (27 de noviembre de 2019)
  • «ERC quiere la independencia a plazos y JxCat al contado” (28 de enero de 2019

Y después de todo esto hoy, 22 de mayo de 2020, Arrimadas la traidora se sube al autobús de la línea Sánchez – Bildu – Podemos – ERC – JxCat. Para echarles una manita.

Hace muy poco, el pasado 10 de abril, Arrimadas la traidora llegó a declarar:

España tendrá más fuerza sin las ideas de Podemos (EuropaPress)

Y por eso, seis semanas después, apoya con su voto al Gobierno de Podemos en el Congreso de los Diputados.

Lo que queda claro es que te has pasado al lado del social comunismo, rompiendo la promesa del viejo Cs, que dijo que jamás apoyaría a un gobierno socialista en el que estuviera Podemos o pactase con los separatistas. A eso se le llama traición

Alguno de tus defensores me puede argumentar que no, que se llama centro político, pero no es verdad. Apoyar al totalitarismo bolivariano y lazi no es bascular entre izquierda y derecha. Excusas baratas ni una más.

Lo siento mucho, Inés. Lo siento de corazón. Pero eres una traidora. Ojalá me equivocara. (Miquel Giménez: La traición de Inés Arrimadas)

Arrimadas al nacionalismo

Esto era lo que quería decir la “nueva normalidad”: que el partido para combatir el nacionalismo apoyara al Gobierno más favorable a los nacionalistas que ha existido jamás en España.

La “nueva normalidad” es el bloque PSOE + Ciudadanos + PNV + Bildu + Podemos + ERC.

Algo imposible… hasta que apareció la traidora.

Cree Arrimadas que su apoyo al Gobierno le va a proporcionar los votos de los ¿muchos? electores socialistas hartos de Sánchez.

Después de tantos años en política, esta señora ignora que el votante de izquierdas vota como lo haría un buen musulmán: haciendo lo que le ordena su “religión”. 

Nuestra izquierda es fundamentalista y vive su ideología como una forma de creencia ultrarreligiosa: nunca cambia el voto, a lo sumo se queda en casa. 

Como se quedará en casa la traidora Arrimadas tras las próximas elecciones. Va a pagar muy caro haber creado esta nueva anormalidad.

En 3 tuits

La vida de España en caracteres escasos:

La cita

José M. Sánchez Fornet:

Un país donde un policía te puede identificar en la calle y cachearte si le parece oportuno, retenerte 10 minutos o más y no darte ningún justificante de la razón de tal proceder convierte a la ciudadanía en súbditos sin derechos. Está pasando hoy.

Y la imagen

Esteban:

Se pueden hacer dos cosas: asustarnos y quedarnos en casa, o no. 

Pero tú y yo sabemos que solo una es la correcta.

Comentarios

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Jamás pensé que uno pudiera ganarse la vida hablando de la vida de los otros, así que sigo creyendo que no soy un periodista. Dicen que éste, el segundo oficio más viejo del mundo (el que estás pensando es el tercero), se ha profesionalizado. Yo me dedico a intentar disimularlo. Este es mi blog http://mvidalsantos.tumblr.com/