Ya están otra vez aquí, Actualler.

Parecía que los partidos socialistas desaparecían, o casi, en Europa, pero hete aquí que los tenemos otra vez en el Gobierno. 

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

¿No habíamos quedado en que, hundida la Unión Soviética, el socialismo no sería más que un cadáver?

¿Qué está sucediendo? ¿Acaso seremos raritos o un poco masoquistas?

¿O es que la derecha en España (y en el resto del mundo) es un petardo?

El regreso de la izquierda

A decir verdad, tras la debacle soviética y la foto del muro de Berlín hecho trizas, parecía que el socialismo estaba llamado a desaparecer de la faz de la tierra. O al menos de Europa. Pero…

Muchos de los nuevos socialistas son millennials. Alrededor del 51% de los estadounidenses de entre 18 y 29 años tienen una visión positiva del socialismo, según Gallup. En las primarias de 2016, los jóvenes votaron más por Bernie Sanders que por Hillary Clinton y Donald Trump juntos. Casi un tercio de los votantes franceses menores de 24 años en las elecciones presidenciales de 2017 votaron por el candidato de extrema izquierda. Pero los socialistas millennials no tienen que ser jóvenes. Muchos de los fanáticos más entusiastas del señor Corbyn son tan viejos como él. (Millennial socialism

Este análisis de The Economist acerca del regreso del socialismo tras el 30 aniversario de la caída del muro es tan simple como posiblemente certero:

El socialismo está regresando porque ha formado una crítica incisiva de lo que salió mal en las sociedades occidentales. Mientras que los políticos de la derecha han renunciado con demasiada frecuencia a la batalla de las ideas y se han retirado hacia el chovinismo y la nostalgia, la izquierda se ha centrado en la desigualdad, el medio ambiente y cómo otorgar el poder a los ciudadanos en lugar de a las élites. (Millennial socialism)

En el caso español, es meridianamente claro que la derecha renunció a la batalla de las ideas, especialmente de la mano de Rajoy, y de aquellos polvos… Volveremos luego a ello. Sigamos un momento más junto a la resurrección de la izquierda.

The Economist, que señala con acierto los errores de la izquierda de nuestros días, olvida un factor que la caracteriza hoy y la distingue de sus predecesoras: ya no existe lo de “vive conforme a tus ideas”. 

Para ser progre hoy hay que:

  1. Manejar tus propios principios como si se tratara de una camisa, es decir, siguiendo estrictamente la moda. La ideología queda reducida a moda. La pasada temporada estuvo de moda santa Greta del Planeta y la próxima, el histérico feminismo del 8-M. Para el progre, cada trimestre tiene su tendencia.
  2. Y a la hora de actuar, hacer lo contrario de lo que se dice, olvidando completamente principios e ideas. Defiende abrir los colegios en verano para que los niños pobres de tu ciudad puedan comer… y luego ve a comprarte el Iphone más caro.

¿O acaso hay alguna otra explicación plausible para entender el triunfo de Pedro Sánchez?

El electorado de izquierdas compró historias bonitas, irreprochables, salvo por el hecho de que había otras historias menos bonitas pero igualmente irreprochables que estaban ignorando. 

Así, los refugiados les enternecen; los mendigos, no; las mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas (70) les conmueven; los suicidios (3000; 700 de mujeres), no; los inmigrantes cuentan con su solidaridad; los obreros, los pobres, los barrios marginales de su propia ciudad, no; los transexuales les importan; los muertos en accidente laboral (400), no; creen en el cambio climático, y luchan verbalmente contra él, pero no contra su propia adicción al consumo que, a fin de cuentas, lo causa; respetan escrupulosamente a las mujeres, salvo que sean de derechas, sesgo que vuelve una simple chiquillada llamar puta a Arrimadas o imbécil a Díaz Ayuso; PP, Ciudadanos y Vox son fachas; PNV y JxCat, no; defienden la corrección política, mientras tildan de “carapolla” a Martínez Almeida; creen en la libertad de expresión, salvo que alguien diga algo distinto a lo que ellos piensan, momento en el que se convierte en un facha… 

Hay muchos más votantes de izquierdas a favor de que Cataluña obtenga la independencia que a favor de que Extremadura obtenga un tren, simplemente porque es más emocionante apoyar una cosa que la otra. 

Cataluña es la comunidad más rica de España y Extremadura, de las más pobres, pero son las reivindicaciones de los ricos las que ahora esponjan el corazón de la izquierda. 

Quemar el centro de una ciudad no nos parece mal si lo hacen los hijos de la burguesía, pero es intolerable que los pobres vengan desde el extrarradio al centro en su propio coche, porque nos contaminan. (Alberto Olmos: Cataluña independiente, Extremadura sin tren. Esta izquierda, ¿qué izquierda es?)

https://bit.ly/37TiKbU

Ataviados de esta guisa, los partidos de la “coalición progresista” dan sus primeros pasos. En realidad el primer paso, el único que van a dar en toda la legislatura, aquel que les garantice eternizarse en el poder: controlar el poder judicial.

Estamos sólo ante la primera ofensiva para colonizar la administración de justicia. Los siguientes objetivos son el Consejo del Poder Judicial, que nombra a los magistrados de las Audiencias y del Supremo, y el Tribunal Constitucional, último dique protector del Estado de Derecho. 

Si la oposición –y en concreto el PP, que es el que posee la capacidad de bloqueo– cede en este terreno, el Ejecutivo ejercerá sin ninguna clase de contrapeso un poder condicionado por la influencia de los nacionalistas en el Parlamento. 

Ésta es la batalla decisiva, crucial, de este mandato; no el déficit, ni la presión fiscal, ni las pensiones, ni la lucha contra el cambio climático. La independencia de los tribunales –o su control, en sentido contrario–, el papel de la ley como garantía de la libertad y la igualdad de los ciudadanos, es lo que separa un sistema democrático de la deriva autoritaria de los regímenes bolivarianos. (Cabeza de playa)

La reconstrucción de la derecha

Frente al regreso de la izquierda, la necesaria reconstrucción de una derecha que no ha sido capaz de evitar su derrota. 

El pasado del PP sigue pesando demasiado. Y sus traiciones al electorado y los inmensos errores políticos que jalonan su historia reciente siguen demasiado presentes. 

Un ejemplo:

https://bit.ly/2SQrriZ

¿Cómo justificar episodios como este?

Como dijo el ministro del Interior, Jorge Fernández, una semana antes, no era momento de proceder a la ilegalización de Bildu y Amaiur, sino de actuar con «inteligencia, unidad y eficacia». (El PP deja sola a UPyD en su intento de ilegalizar Bildu y Amaiur)

Las ideas tienen consecuencias. Y la idea de no ilegalizar a los amigos de los etarras solo porque quien lo proponía era Rosa Díez ha tenido como consecuencia que Bildu ha decidido el Gobierno de España.

De poco sirvieron las primarias del PP y el relevo de Rajoy si el primer partido de la oposición no se sacude la herencia de una vez.

La salida de Borja Sémper es un estupendo paso en la buena dirección, pero resulta del todo insuficiente.

Este lunes pasado las fundaciones Villacisneros y Valores y Sociedad, con Jaime Mayor Oreja de maestro de ceremonias, organizaron un acto teñido de un cierto aire de unidad.

https://bit.ly/2Ri3uP0

Mayor Oreja siempre ha sido partidario de la unidad de cuantos actúan en la vida pública, sean asociaciones civiles o partidos políticos. Y en esta ocasión invitó a líderes del PP y de Vox para decirles que es necesaria “una alternativa cultural y política, cada uno en su parcela”:

El tiempo apremia. Hace falta grandeza, más sacrificio. Hace falta pensar más en España que en los legítimos intereses de cada uno de nosotros. 

Por ello no hay tiempo que perder, no hay que esperar a ver quién gana a quién, sino en la alternativa que es lo que necesita España. 

La fórmula, la manera de llevarla a la práctica no depende de estas fundaciones, dependerá de los partidos políticos, que estemos a la altura de la gravedad del momento que vivimos en España. (Mayor Oreja une a la derecha en un acto en el que Pablo Casado llega por sorpresa)

No le falta razón a Mayor Oreja, estamos ante una crisis nacional sin precedentes, con un Gobierno elegido por los partidos marginales del sistema, aquellos que quieren destruirlo.

La casa común de la derecha

Por la mañana del mismo día, el Partido Popular celebró su junta directiva nacional. Buenas palabras, mejores intenciones, pero mal rollito si hay que pensar en algún tipo de unidad de acción. 

Porque mientras el PP se empeñe en que lo importante es el tamaño será difícil algún tipo de acuerdo estratégico con Vox. 

Nuestra responsabilidad es cobijar todo el constitucionalismo. Con un proyecto que refuerce la convivencia, la ley y las instituciones (…) Debemos ofrecer un partido abierto de par en par a la sociedad. (Casado rechaza un PP «bronco» y promete una oposición «firme y centrada» que cobije a todos los moderados)

El PP debería olvidar su empeño de ser la casa común de la derecha. 

Y Casado haría un gran bien a España si asumiera de una vez que Rajoy y sus veleidades socialdemócratas dinamitaron para siempre su añorada casa común.

A la salud de don Otto

Sea como sea, con casa común de la derecha o sin ella, la nación va a aguantar al gobierno de la “coalición progresista” porque con España no pueden ni 140 años de socialistas horadando los cimientos.

¿Recuerdas esta frase?

La nación más fuerte del mundo es sin duda España. Siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que dejen de intentarlo, volverán a ser la vanguardia del mundo.

Unos dicen que el canciller alemán Otto von Bismarck es el autor de tan acertada reflexión. Otros lo niegan rotundamente. He encontrado una versión que no puedo refrendar, pero me resulta sugerente. Sitúa la escena en la recepción de Bismarck a un embajador español en 1863:

-España -le dijo al funcionario llegado de Madrid-, es una gran nación… Yo la admiro profundamente, conozco la historia de la creación de su imperio y creo que resulta indestructible…

-¿Por qué herr Canciller?, preguntó el poncio.

-Porque ni siquiera ustedes los españoles son capaces de destruir su nación… (Aquella profecía de Otto Bismarck sobre España)

Pedro García Cuartango ha tenido la gentileza de recordarnos que estos de la “coalición progresista” no son los primeros que llegan para cambiar el mundo… y se estrellan con estruendo. Hay un precedente bien próximo en Europa: Mitterrand, presidente socialista francés en 1981. 

Entonces no lo llamaron “coalición progresista” sino “programa común” y debía aplicarse mediante un gobierno socialista en coalición con el PCF, que contaba en el gabinete con varios ministros comunistas. 

Mitterrand decidió seguir el camino contrario al iniciado por Reagan y Thatcher, que habían optado por una desregulación de la competencia y un recorte de los programas públicos de gasto. El presidente francés apostó por unos presupuestos expansivos que compensaran la crisis del momento. Y alentó una mayor intervención del Estado en la economía.

El Programa Común, pactado hasta sus mínimos detalles por socialistas y comunistas, fue un fiasco y condujo a la derrota de la izquierda en las elecciones legislativas de 1986, en las que la mayoría de centro derecha obligó a Mitterrand a nombrar a Jacques Chirac como primer ministro. (Francia 1981)

España es demasiado sólida para que los residuos ideológicos del siglo pasado puedan comprometer su existencia.

Y además es un país del que deberíamos sentirnos orgullosos… si no fuéramos tan cobardicas y acomplejados:

Su esperanza de vida media era la más alta (OMS, 2019). Su sistema sanitario era el tercero mejor (Bloomberg, 2018). No había país más seguro (Índice de Paz Global, 2018), ni tampoco, merced a su alimentación, país más saludable (Bloomberg, 2019).

Sus gentes podían utilizar su propio idioma en decenas de países, a decenas de miles de kilómetros, con casi seiscientos millones de personas. 

En habitantes nativos, su lengua era la segunda más hablada después del chino. Su cultura era la tercera más influyente según los expertos. 

Pertenecía a un club de países que habían decidido fundar sus políticas en valores, un grupo de naciones garantistas que mantenían estándares de bienestar sin parangón, que habían renunciado a controlar sus fronteras entre sí permitiendo la libre circulación de quinientos millones de personas. 

La mayoría de miembros de ese club compartía incluso una misma moneda. En este último grupo, el viejo país acomplejado era la cuarta economía más importante.

Lo cierto es que, mirando el conjunto, no había muchos motivos para el descontento y sí para la satisfacción. (Agridulce)

La cita

Carmen Iglesias, historiadora, directora de la Real Academia de la Historia, académica de la RAE:

«Cataluña ha sido privilegiada en el franquismo y en la democracia.»

Y la imagen

El Roto:

Actualler, tenemos más motivos de esperanza que de pesadumbre. Pero no sabemos darnos cuenta.

¡¡Ánimo!!


TU DÍA ACTUALL

Elena Lorenzo contraataca: lanza el curso online “camino a la heterosexualidad”. La coach Elena Lorenzo, acosada por las leyes mordaza LGTBI, ha lanzado un curso online titulado “Camino a la heterosexualidad”. Lorenzo subraya que “no es una terapia” y que “el coaching de identidad es un proceso de crecimiento personal dirigido a personas con sentimientos homosexuales”. La noticia, aquí

Cruda realidad / Un Gervais para los Goya, por favor, por Candela Sande. La izquierda puede mirar a la cara a los españoles y saltarse sin el menor disimulo la división de poderes o un atisbo de independencia. Hay que empezar a empujar fuerte. La batalla está en la cultura, en no callarse jamás y cantar las verdades del barquero, al estilo Gervais. Leer más

Podemos asigna el Instituto de la Mujer a una extremista que justificó la quema de iglesias. Beatriez Gimeno justificó la quema de iglesias en España porque «el aborrecimiento profundo que muchas personas sentimos se lo ha ganado a pulso». ¿Cómo piensa hablar este gobierno sobre delitos de odio, cuando nombra para un alto cargo a alguien capaz de justificar esas atrocidades?. La noticia, aquí

Comentarios

Comentarios