Hoy, dentro de un rato, se vota en el Congreso la sexta prórroga del estado de alarma.

En noviembre pasado, en la sesión de investidura, Sánchez consiguió el voto de 167 diputados y 18 abstenciones.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Esta mañana, después de más de 40 mil muertos por la covid-19, después del estado de alarma con cinco prórrogas, después de hundir la economía, Sánchez podría conseguir que su nuevo estado de alarma sea refrendado por más votos de los que consiguió en su investidura

Ciudadanos se sumará por segunda vez al frente de la moción de censura, a los EH Bildu, ERC, PNV, Podemos, PdeCat, Compromís, Más País, Teruel Existe, Nueva Canarias. Y Sánchez ampliará sus apoyos parlamentarios.

El Gobierno más mortífero desde 1939, el que más pobreza ha creado desde 1977, llega al tramo final del confinamiento con más apoyos que cuando consiguió el poder

Sánchez e Iglesias se podrían ir de rositas.

Y la posibilidad de que agoten la legislatura, o al menos se alargue otro par de años, está más cerca que nunca.

¿Por qué es verosímil que se cumpla tan siniestro pronóstico? Tres posibles causas:

  1. Porque Sánchez es el político más político, más habilidoso, listo, con el instinto necesario, el más depredador, el más ambicioso y el más eficaz para conseguir sus objetivos de todos cuantos hemos conocido desde la llegada de la democracia hasta la fecha.
  2. Porque la oposición no es capaz ni de ofrecer alternativas, ni de plantar cara con una mínima dignidad y eficacia. Salvo alguna excepción, Olona, Álvarez de Toledo…
  3. Porque la opinión pública, esto es, nosotros, los ciudadanos, la mayoría de los españoles, estamos (están) a por uvas.

Seguro que hay más causas, más atinadas, más acertadas. Pero me temo que estas tres entran en el paquete de las explicaciones. 

Ayer hablábamos del desprecio hacia las leyes y la Constitución y de la violencia a la que ha tomado gusto este Gobierno cuyo futuro se va despejando. ¿Qué tal si hoy echamos un vistazo al papel de la oposición en estas circunstancias?

La responsabilidad del PP

Que la izquierda pueda hacer lo que le dé la gana, incluido saltarse las leyes y ejercer violencia contra la población, y lo pueda hacer incluso desde el Gobierno, es responsabilidad de sus dirigentes. Y desde luego de sus votantes.

Pero la oposición también tiene que asumir su responsabilidad. La indolencia ideológica, cuando no la rendición sin condiciones, del Partido Popular durante la mayor parte de estos últimos 40 años ha permitido el dominio y el control de la izquierda por abandono del terreno de juego. 

O del campo de batalla.

Aunque las crisis lleguen con la izquierda y las resuelva la derecha, esta siempre acaba siendo culpable porque se ha desinteresado de la educación y de los medios. Los dos dominios del sedicente progresismo. 

A esa derecha que cree que el poder llega por sí solo, en una especie de atávico turnismo con sello de la Restauración; a esa derecha que abandona lo educativo y lo mediático y que no quiere «líos» le salieron dos disidencias organizadas en sendos partidos. Uno por la izquierda y otro por la derecha. 

Muy diferentes en sus idearios, salvo en lo tocante a la unidad de España. Iguales en algo crucial: la falta de complejos, el no pedir perdón por existir, la aceptación estoica de que vas a caerle mal a los dueños de los aparatos de penetración, el no dar un paso atrás ni para coger carrerilla. (Juan Carlos Girauta: El golpe real y la asonada imaginaria)

¿Va a reaccionar de una vez el PP o seguirá navegando en esa suerte de nihilismo ideológico al que tan aficionados son demasiados de sus dirigentes?

Todo radica ahora en saber quién es Pablo Casado. Que es decente y sensato está fuera de duda. 

Ojalá le asistan otras virtudes, porque las necesitará: la capacidad de resistir presiones indecibles, simultáneas y sucias; el tesón para exigir y obtener su parte en el espacio de lo intangible; la voluntad de dar la batalla cultural

Son atributos imprescindibles y empieza a ser urgente exhibirlos, ya que el golpe a la Nación del gobierno cainita progresa adecuadamente. 

O se planta cara, o veremos a los terroristas glorificados, a los golpistas catalanes celebrados, a los jueces maniatados, a los fiscales sojuzgados, al Parlamento jibarizado y al Rey –ya amordazado– depuesto. (Juan Carlos Girauta: El golpe real y la asonada imaginaria)

Me pregunto si tras seria y secreta reflexión, el PP ha concluido que no da más de síque no puede o no sabe enfrentarse al engendro que tiene enfrente. 

Dado que Sánchez & Iglesias presentan una forma de hacer política inédita hasta ahora en España, tal vez el Partido Popular no sepa enfrentarse a semejante novedad y no es capaz de hallar la estrategia opositora eficaz para hacerle frente.

(des)Conocer al rival

Primer requisito para dar con la estrategia vencedora: conocer al oponente y el terreno de batalla.

El más vulnerable a una estratagema es quien no se sabe en una situación de guerra ni reconoce al enemigo como tal.

El problema de la derecha española es su resistencia a reconocer que la izquierda le está haciendo la guerra, y por eso tropieza una y otra vez con las estratagemas que esta le arma y cae en las emboscadas que le tiende.

Cree que, como mucho, se enfrenta a un acoso político. Para la derecha, la política es la negación de la guerra. Para la izquierda, por el contrario, supone la continuación de la guerra por los medios que estime convenientes

El fundamento táctico de la estrategia de la izquierda consiste en persuadir al enemigo de que no está haciéndole la guerra sino una mera oposición política que no excluye la cooperación en tiempos de emergencia.

Pese a sus crispaciones retóricas, la derecha se resiste a ver lo que pasa ante sus ojos. El estupor y la indignación le impiden pasar del mero pataleo ante la desfachatez y la arbitrariedad del Gobierno sanchista. (Jon Juaristi: Estratagemas)

Miedo al oponente

¿Está el PP en la situación que describe Juaristi? 

Lo sucedido la semana pasada con Cayetana Álvarez de Toledo, Iglesias, Batet y Patxi López ilustra muy bien la inoperancia del Partido Popular ante la izquierda:

  1. En el Congreso y por enésima vez, Iglesias procede a inundar de mentiras e insultos al PP como partido y añade un ataque personal a su portavoz parlamentaria.
  2. La portavoz del PP hace frente a Iglesias con contundencia, en respuesta a su agresión.

¿Y cuál fue la reacción del partido? 

De manera inmediata, se diría que como una reacción automática, pauloviana, sectores relevantes de la dirección y las baronías del PP, cuya calificación democrática Iglesias niega sistemáticamente, se distancian de la intervención de su portavoz parlamentaria.

Feijóo cree que Cayetana crispó, provocó y perdió los papeles, claro. A mí me ha recordado tiempos infantiles, en los que el matoncete de la escuela acoquinaba a escolares más altos y fuertes, porque estos reculaban ante la determinación violenta y agresiva de un tipo físicamente irrelevante.

Era mejor no encabronarlo, no provocar. En definitiva, no perder los papeles. 

Así piensa una parte del PP, que está muy por debajo de las capacidades de su portavoz parlamentaria. (Santiago González: Perder los papeles)

¿Por qué se extrañan en el PP de que tantos de sus votantes les hayan abandonado? ¿Por qué se extrañan del ascenso de Vox?

Hipótesis: al PP no le extraña en absoluto la fuga de votantes a Vox, simplemente no tiene respuesta. El PP de Casado no es capaz de hallar una estrategia eficaz para hacer frente a la izquierda. Al menos no hasta la fecha.

Al menos no mientras miren para otro lado cuando la izquierda política y mediática ataca a su portavoz parlamentaria.

 Cayetana Álvarez de Toledo:

La izquierda exige impunidad para calumniar mientras niega a la derecha el derecho a decir la verdad. Esto se vio de manera muy gráfica en el Pleno del miércoles y en la Comisión de la reconstrucción del jueves. 

El vicepresidente segundo exigió y consiguió la impunidad para calumniar al decir que Vox ansía dar un golpe de Estado pero no se atreve, y esa frase se mantiene en el Diario de sesiones, mientras se nos niega el derecho a decir la verdad.

Lo suyo es un juicio absoluto de intenciones sobre la voluntad golpista de un grupo parlamentario, entró en la especulación y en el insulto más grave que se le puede hacer a un demócrata. Y eso se mantuvo en el Diario de sesiones con el aval de Patxi López. 

Sin embargo, lo que yo dije es un hecho objetivo y fáctico: yo soy marquesa, él es hijo de un terrorista, porque militaba en un organización terrorista. («Iglesias busca consumar la obra ideológica de su padre: cargarse el orden democrático»)

Proceso de “venezuelización” 

Señalaba Juan Carlos Girauta en una de las citas que he compartido contigo al principio de este Brief que la derecha siempre “se ha desinteresado de la educación y de los medios”. 

Vayamos a los medios. Nueva entrega de nuestro curso gratuito Cómo detectar la basura mediática.

Cuando los medios de izquierda, incluso los más moderados, se disponen a analizar la radicalización de nuestra vida colectiva tras la escalada de agresiones del Gobierno a la oposición y al poder judicial, describen los hechos de la siguiente manera:

No importa que la escalada en la estrategia de la violencia la haya protagonizado el Ejecutivo, lo esencial es que el protagonista del titular sea la oposición, en este caso, Vox.

No quien desencadena la estrategia de la violencia, no Iglesias, ni Sánchez, no los “antifas” del Gobierno.

A un lado sitúan a “la izquierda” y el “tono bronco” en el diario de sesiones. Y al otro, “la extrema derecha” y la “violencia física”.

En la calle, se asienta un nuevo ciclo de protestas de tipo destituyente, apareciendo incluso algunos episodios puntuales de violencia física en las manifestaciones alentadas desde la ultraderecha, mientras que los diarios de sesiones de los últimos días han pasado de dar cuenta del tono bronco de las discusiones a reflejar un antagonismo cargado de violencia verbal. (De la calle al Congreso, la política entra en proceso de ‘venezuelización’)

Por un lado, Vox el partido intransigente. Por el otro, “el vicepresidente opinó”.

Diagnóstico: libertad de expresión del Gobierno frente a la intolerancia dictatorial de la oposición.

Cuando detectes este tipo de basura en tus lecturas en la red, te animo a que dejes tu comentario crítico.

Y por cierto, mayo fue el mes de mayor consumo de televisión de la historia. Vimos una media de 260 minutos de televisión por persona y día

Y la derecha política y económica sigue ignorando que carece de canales de TV competitivos, de amplia audiencia, que lleguen a todas partes. 

Y la CEOE vuelve a sentarse con la ministra podemita de Trabajo, mansa, obedientemente. A esperar a que les dé otra colleja.

¿Élites? ¿Líderes?

En la derecha está casi todo por construir. O reconstruir, como prefieras.

En 3 tuits

La vida de España en caracteres escasos:

La cita

Alfonso Basallo:

El socialista Pedro Sánchez ama tanto a los pobres que se dedica a fabricarlos.

Y la imagen

Puebla:

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Jamás pensé que uno pudiera ganarse la vida hablando de la vida de los otros, así que sigo creyendo que no soy un periodista. Dicen que éste, el segundo oficio más viejo del mundo (el que estás pensando es el tercero), se ha profesionalizado. Yo me dedico a intentar disimularlo. Este es mi blog http://mvidalsantos.tumblr.com/