«Netflix ha decidido, por un criterio ideológico y no empresarial, vetar a ABC en sus relaciones comerciales». Así encabeza ABC la noticia en la que da cuenta de la decisión tomada por la productora norteamericana de rescindir sus acuerdos y negarse a realizar otros en el futuro.

El rotativo asegura que «Antonio Ábalos, director de Marketing de Netflix, esgrime como único argumento para vetar a ABC un encarte comercial que se repartió con este diario hace tres años».

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¿Y qué encarte es ese del que ABC no hace mención expresa? Pues no puede ser otro que el libro ‘¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual’ en el que HazteOir.org hizo un análisis de los contenidos previstos en las leyes LGTBI que se habían aprobado hasta la fecha.

ABC reprocha a Netflix que «está vetando por decreto y tratando de influir en la sociedad española con idea de dirigir a los medios a un determinado punto» y que «es un hecho de extrema gravedad que una plataforma de entretenimiento utilice sus decisiones comerciales con este fin, sobre todo si han sido tomadas con los criterios y caprichos ideológicos de una persona, para silenciar a los que no piensan del mismo modo que ella».

Sin embargo, lejos de defender sus decisiones en el pasado, ABC se acula en tablas como un morlaco mansurrión y no sólo no respeta, sino que expresa su rechazo al contenido difundido en aquel encarte: «Como es natural, ABC no comparte en ningún caso las tesis de dicho encarte, como no asume las de muchos de los contenidos publicitarios que se publican cada día. Igualmente, entendemos que Netflix tampoco hace propias las ideas de series, películas y documentales que ofrece a sus espectadores en todo el mundo».

El diario ABC se hace perdonar recordando que «el Observatorio LGTB de Madrid ha ensalzado más de una vez el trabajo de este diario y su tratamiento de la lucha contra la homofobia en sus crónicas», olvidando que ese mismo organismo al que ahora esgrime como aval trató de censurar al rotativo de Vocento al denunciar precisamente el encarte antes mencionado.

Dicho observatorio acusaba a ABC por «una distribución masiva de discurso del odio contra las personas LGBTI» y dio cuenta a la Fiscalía de Delitos de Odio de forma infructuosa pues la Justicia respaldó a HazteOir.org y al ABC) e instó a numerosas comunidades autónomas a incoar expedientes sancionadores contra HazteOir.org y ABC.

ABC también obvia que otra denuncia por el envío del mismo materia a los colegios públicos de la Comunidad de Madrid fue objeto de una sanción que un juzgado de lo Contencioso-Administrativo estimó no ajustada a derecho y obligó al ejecutivo regional a devolver el importe de la misma.

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