Esta es la segunda Navidad que celebran fuera de sus casas. A los refugiados de Solimania les queda poca ilusión, pero todavía mantienen el espíritu familiar que caracteriza estas fechas. Las mujeres han cocinado los platos típicos para la cena de Nochebuena y la comida de Navidad, mientras que los ninos han cantado villancicos y han abierto los regalos que ‘Baba Nöel’ les ha traído gracias a MásLibres.org.

El equipo de jovenes que se encuentra en el Kurdistán iraquí ha acompañado a las familias mientras preparaban el ‘Bambar’, la ‘Kubba’, el ‘Briany’ y la ‘Dolma’, los platos que los iraquíes comen como tradición en Navidad, y que los refugiados han preparado a pesar de tener que hacerlo con los mínimos recursos.

Bambar, una de las comidas típicas navideñas en Irak / SV
Bambar, una de las comidas típicas navideñas en Irak / SV

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

No disfrutan la Navidad como antes, se palpa en el ambiente y ellos mismos lo afirman. Ya no están en su casa y no pueden volver, aunque se sienten afortunados por poder pasar las Fiestas junto a los suyos.

24 de diciembre

La noche del 24 de diciembre fue un momento de reunión. Las familias pusieron en común sus bandejas y todos cenaron juntos. Acompañados del Padre Jens y la Hermana Frederica, cenaron en una sala del Monasterio antes de cantar villancicos alrededor de la hoguera y asistir a la misa de Nochebuena.

En esta noche no podían dejar de acudir a adorar al Niño Dios / SV
En esta noche no podían dejar de acudir a adorar al Niño Dios / SV
Las familias cantaron juntas villancicos durante la noche / SV
Las familias cantaron juntas villancicos durante la noche / SV

El día 25 por la mañana los jovenes voluntarios contaron con la ayuda de varios refugiados para envolver los regalos de los más pequeños, que repartieron sobre las 12 del mediodía. “Es la primera vez desde hace un año que vemos a todos los ninos felices”, decían sus padres emocionados.

Y para comer, ‘Kubba’, una masa rellena de garbanzos, muchas especies, arroz y carne. El equipo tuvo la oportunidad de compartir la comida de Navidad en las caravanas con las familias de refugiados, que previamente les habían invitado con la hospitalidad y generosidad que les caracteriza. Como cualquier otro día, sentados en el suelo de su habitáculo. Pero lo más importante, en familia.

En estas fechas no podían faltar los regalos / SV
En estas fechas no podían faltar los regalos / SV

Comentarios

Comentarios

Compartir