El Tribunal de Estrasburgo ha impedido que Suiza deporte a un ciudadano afgano que pidió asilo por motivos de persecución religiosa debido a su conversión al cristianismo. En Afganistán, país origen de los extremistas talibán, la conversión es ilegal y las condenas pueden ir desde largas penas de cárcel al castigo capital, pese a que formalmente su constitución reconoce la libertad religiosa en general al tiempo que declara el Islam la religión oficial del estado.

Robert Clarke, director para Europa de ADF internacinal, la organización de juristas que ha defendido los intereses de este hombre ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, recuerda que «Afganistán es uno de los países más peligrosos del mundo para los cristianos y, en particular, para los conversos», motivo por el cual el fallo del Tribunal de Estrasburgo es celebrado.

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En concreto, el TEDH sentencia que el solicitante de asilo en Suiza «se vería obligado a vivir una mentira» al ocultar su fe si las autoridades suizas lo deportaran a Afganistán.

Según informa ADF, el TEDH fue crítico con las autoridades suizas, en especial con «su incapacidad para realizar una evaluación adecuada de los riesgos y las consecuencias de deportar a un cristiano converso a Afganistán».

El asesor legal de ADF Internacional en Estrasburgo Lorcán Price celebra que este caso haya servido «para defender los derechos de los cristianos a profesar abiertamente su fe sin temer la amenaza de violencia física, el encarcelamiento y, posiblemente, la pena de muerte».

«Suiza y cualquier otro estado miembro de la Convención Europea de Derechos Humanos tiene la obligación en el derecho internacional de proteger a aquellos que huyen de la persecución religiosa», enfatiza Price.

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