Un estudiante cristiano en Kirkuk, Iraq. (Archivo MasLibres.org). Sobreimpresinado, terroristas de Daesh en las calles de Kirkuk, el 21 de octubre de 2016 /Actuall
Un estudiante cristiano en Kirkuk, Iraq. (Archivo MasLibres.org). Sobreimpresinado, terroristas de Daesh en las calles de Kirkuk, el 21 de octubre de 2016 /Actuall

Hiba es una estudiante cristiana de rito católico caldeo que ha tenido la suerte de no encontrarse en la ciudad iraquí de Kirkuk en el momento en que el Estado Islámico, el terrorífico Daesh, trata de conquistar este bastión de resistencia contra el radicalismo islámico.

Desde Erbil, traslada a Actuall la angustia que están viviendo sus compañeras de estudios, con las que convive en una de las casas que ha puesto a su disposición el arzobispado de Kirkuk. «No pueden salir», cuenta Hiba, que nos narra la voz alarmada de sus compañeras: «El Estado Islámico está al final de nuestra calle«.

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Se han escondido en una pequeña estancia de unos 7 metros cuadrados, donde no tienen agua, ni luz

«Mis amigas están allí. Ellas se han escondido en una pequeña estancia de unos 7 metros cuadrados, donde no tienen agua, ni luz«, explica, mientras no puede dar datos sobre la situación de su hermano, que también se encuentra en Kirkuk.

Hiba comparte sus temores sobre la posibilidad de mantener el contacto con sus amigas. Aunque le han trasladado que «los sonidos de los disparos y las bombas se oyen muy cerca, pero pronto se quedarán sin teléfonos móviles».

La ciudad iraquí de Kirkuk, bajo el fuego del Estado Islámico, el 21 de octubre de 2016 / Youtube
La ciudad iraquí de Kirkuk, bajo el fuego del Estado Islámico, el 21 de octubre de 2016 / Youtube

Estudiantes que ya huyeron del terrorismo islamico

Tanto Hiba como sus amigos están siendo becados por un programa de formación de estudiantes impulsado precisamente por el arzobispado de Kirkuk para que los jovenes huidos del Estado Islámico no vean hipotecado su futuro.

Gracias al arzobispo Thomas Mirkis, centenares de cristianos jovenes provenientes de la llanura de Nínive, continúan realizando sus estudios. Mirkis tiene claro que es la única vía para que, siendo excelentes profesionales, los cristianos se hagan tan imprescindibles que no puedan ser discriminados y acosados como ahora.

Buena parte del proyecto ha sido posible gracias a la colaboración económica canalizada a través de la plataforma MasLibres.org, organizadora de los Congresos ‘Todos somos nazarenos’ sobre Libertad religiosa y de la iniciativa «Campamento Irak» de apoyo a los cristianos perseguidos.

 

* Información realizada con la inestimable ayuda de Jaime Hernández.

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