Patriarcas, cardenales, políticos y cristianos se reúnen esta semana en Budapest (Hungría), en una Conferencia Internacional sobre Persecución contra los Cristianos.

«Tenemos 245 millones de razones para estar aquí. Así es como muchas personas son perseguidas diariamente debido a su creencia cristiana», dijo el secretario del Estado húngaro para la ayuda a los cristianos perseguidos, Tristán Azbej, el 26 de noviembre durante la inauguración de la conferencia.

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Azbej es la fuerza impulsora detrás de Hungary Helps, una iniciativa del gobierno para proporcionar ayuda internacional específicamente a las comunidades cristianas perseguidas en el Medio Oriente, algo que distingue a Hungría de la mayoría de los gobiernos europeos.

El arzobispo de Erbil (Irak), monseñor Bashar Warda, dijo a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI- que espera ver a más líderes europeos tomar conciencia y responder ante la persecución que sufren los cristianos en Medio Oriente.

«Les pediría a los líderes europeos que se den cuenta de que los cristianos están siendo perseguidos, porque hasta ahora esta voz todavía es débil», dijo monseñor Warda. «Hungría y Polonia han hecho lo correcto al decir de forma clara y en voz alta: los cristianos están siendo perseguidos».

Desde que el gobierno húngaro organizó la primera Conferencia Internacional sobre Persecución Cristiana en 2017, el evento ha duplicado el número de participantes a 650 asistentes de más de 40 países.

«Lo que nos une es la causa de los cristianos perseguidos en el Medio Oriente», dijo por su parte Gewargis III, Patriarca de la Iglesia Asiria del Este.

La conferencia reúne del 26 al 28 de noviembre a varios líderes cristianos sirios, iraquíes y libaneses, incluido el patriarca de la Iglesia ortodoxa siria de Antioquía, Ignacio Aphrem II; el Arzobispo católico caldeo de Mosul, Mons. Najeeb Michaeel; y el reverendo Joseph Kassab, jefe de la Comunidad Evangélica de Siria y Líbano.

En conversaciones extraoficiales realizadas el 25 de noviembre, los asistentes abordaron la situación tras la derrota territorial del Estado Islámico (ISIS), y el rol de las ONG de ayuda a los cristianos perseguidos.

El obispo y primado de la diócesis ortodoxa armenia de Damasco, monseñor Armash Nalbandian, advirtió en su discurso que la persecución selectiva contra los cristianos sigue siendo una amenaza actual en Siria.

Como muestra, recordó que menos de un mes “un hombre armado mató a tiros al padre Hovsep Bedoyan, jefe de la comunidad católica armenia en Siria, Qamishli, cerca de la frontera con Turquía, y a su padre”. Sin embargo, los medios locales solo informaron sobre los “tres bombardeos en Qamishli”.

Entre los ponentes católicos se encuentran el cardenal Peter Erdő, primado de Hungría y arzobispo de Budapest; el cardenal Gerhard Ludwig Mueller, exprefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; el nuncio apostólico en Etiopía, monseñor Antoine Camilleri; el obispo de Maiduguri (Nigeria), monseñor Oliver Dashe Doeme; el obispo de Sokoto (Nigeria), monseñor Matthew Hassan Kukah; y el arzobispo de Bagdad, monseñor Ephram Yousif Mansoor, que representó al patriarca católico sirio de Antioquía, monseñor Ignacio José III Younan, en la conferencia.

Apoyo de Orban y Trump

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, pronunció el discurso plenario en la conferencia; mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió un mensaje que fue leído por su asistente Joe Grogan.

Los gobiernos húngaro y estadounidense acordaron en noviembre proyectos conjuntos para recaudar fondos y ayudar a la reconstrucción de Qaraqosh, la ciudad más grande de Irak con una mayoría cristiana, y que estuvo bajo control del Estado Islámico, hasta que el grupo yihadista fue expulsado.

«Los húngaros creen que los valores cristianos conducen a la paz y la felicidad y es por eso que nuestra Constitución señala que la protección de la cristiandad es una obligación para el Estado húngaro. Esto nos obliga a proteger a las comunidades cristianas que en el mundo sufren persecución», dijo Orban.

“Los húngaros representan el 0,12% de la población del mundo. ¿Hay algún punto para un país de ese tamaño para que mantenga la protección de los cristianos? Nuestra respuesta es sí», dijo el primer ministro.

El vicepresidente de la Asociación Evangélica Billy Graham, Viktor Hamm, recordó durante la conferencia que el pueblo húngaro también sufrió una persecución cristiana cuando estuvo bajo ocupación soviética.

Hamm nació en un campo de trabajo soviético en lo que ahora es el noroeste de Rusia. «Mi abuelo fue ejecutado por el régimen soviético. Mi padre pasó años en los gulags», recordó.

El pastor evangélico Andrew Brunson también estuvo presente en la conferencia, en una cena de gala de Acción de Gracias. Brunson fue liberado en octubre de 2018 después de estar encarcelado durante dos años en Turquía.

«La cruz que llevó el cuerpo del Salvador del mundo y que inspiró las vidas de los santos y pastores en la Iglesia por dos milenios continúa hoy siendo la luz guía”, dijo por su parte el cardenal Müeller.

«Sean promotores de la paz y sigan siendo testigos silenciosos de la presencia del Señor en el mundo», alentó.

.* Publicado originalmente en CNA y traducudo y adaptado por Eduardo Berdejo para ACI Prensa.

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