Imagen de Jacques Hamel, sacerdote francés asesinado por dos terroristas de Estado Islámico el 26 de julio de 2016 / Parroquia Saint- Etienne-du-Rouvray
Imagen de Jacques Hamel, sacerdote francés asesinado por dos terroristas de Estado Islámico el 26 de julio de 2016 / Parroquia Saint- Etienne-du-Rouvray

El padre Jacques Hamel, martirizado por miembros de Estado Islámico, ha sido recordado por sus feligreses por su entrega y cercanía a todos los que se acercaban a la parroquia en la que había decidido dar sus últimos años de vida.

En la página web de la parroquia de Saint-Etienne-du-Rouvray, aún se guardan los últimos testimonios escritos de los consejos evangélicos que el padre Hamel compartía con los parroquianos.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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En concreto, se conservan tres breves textos relativos a la festividad de Todos los Santos, al Año de la Misericordia convocado por el Papa Francisco y un último mensaje, dedicado al comienzo del tiempo estival y las vacaciones.

«La santidad es nuestra vocación»

En el contexto de la celebración de la festividad de Todos los Santos, el pasado mes de noviembre, el padre Jacques Hamel subrayaba que «si creemos que la santidad no es para nosotros es que tenemos una idea equivocada de la santidad».

Estaba entonces reciente la canonización de Louis et Zélie Martin, padres de santa Teresita del Niño Jesús, a los que Hamel puso como ejemplo de santidad dentro de una vida sencilla «orientada hacia el Reino de los Cielos» y alimentada «por los sacramentos, la oración ,el servicio a los pobres y la entrega a Dios».

En esa relación de hijos de Dios por el bautismo, explicaba Hamel, «es como llegamos a ser santos», por que «la santidad es un don de Dios».

«Es Él quien nos hace santos. ¡No tengan miedo a la santidad!», enfatizaba el mártir antes de despedirse.

«Dejémonos habitar por la misericordia»

El pasado mes de enero, el padre Jacques Hamal centraba su reflexión en el Año de la Misericordia inaugurado el pasado 8 de diciembre.

Con tal motivo, Hamel predicaba que «la misericordia es la miseria del hombre saludado con cariño por el corazón de Dios«, que «es infinita» y que es «el camino que une a Dios y el hombre, que abre su corazón a la esperanza de ser amado para siempre, a pesar de las limitaciones de nuestro pecado».

«Dejémonos habitar por la misericordia para mirar sinceramente al hermano que nos encontramos en el camino de nuestras vidas», aseguraba.

Las vacaciones, «tiempo de curación»

En el más reciente de los mensajes del padre Jacques Hamel que han quedado alojados en la web de la parroquia de Normandía en la que fue degollado, se refería a las actitudes a tener en cuenta en el periodo estival. 

Para Hamel, las vacaciones «no son un simple paréntesis», sino también un «tiempo de curación» en el que «escuchar la invitación de Dios» para construir un mundo «más cálido, más humano, más fraterno».

«Un tiempo para ser considerado con los demás, sean quienes sean», enfatizaba, al tiempo que invitaba a considerar las vacaciones como uun momento propicio para rezar «por los que más lo necesitan, por la paz, para que vivamos mejor en la unidad«.

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