El Padre Tom Uzhunnalil, junto al Papa Francisco tras su cautiverio. / LOR
El Padre Tom Uzhunnalil, junto al Papa Francisco tras su cautiverio. / LOR

El padre Tom Uzhunnalil, liberado el pasado 12 de septiembre tras haber permanecido 18 meses secuestrado en Yemen por terroristas de Estado Islámico, acudió este miércoles al Vaticano donde le recibió el Papa Francisco.

“He rezado por usted cada día por usted, ofreciendo los sufrimientos por su misión y por el bien de la Iglesia”, le dijo el sacerdote salesiano de origen indio al Santo Padre.

El Pontífice recibió al padre Tom en su residencia de la Casa Santa Marta. Apenas lo vio, el misionero se arrodilló ante el Papa, que rápidamente le ayudó a ponerse en pie. Francisco le abrazó y le aseguró que continuará rezando por él como ha hecho durante su cautiverio. El sacerdote salesiano, a continuación, le besó las manos.

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Lo más doloroso no poder celebrar la Eucaristía 

Según señala el diario del Vaticano L’Osservatore Romano, durante la conversación que mantuvo con el Papa, el padre Tom le explicó que su mayor pesar durante su cautiverio fue no poder celebrar la Eucaristía, “aunque todos los días repetía dentro de mí, en mi corazón, todas las palabras de la celebración”, indicó.

Además, también afirmó ante el Papa que ahora que ya está libre continuará “rezando por todos los que han estado espiritualmente a mi lado”. En especial, indicó que recuerda de las cuatro religiosas y los doce ancianos que atendían cuando se produjo el asalto de los terroristas.

El padre Tom fue secuestrado el 4 de marzo de 2016 cuando un grupo de terroristas del Estado Islámico entraron en un albergue de ancianos y personas con discapacidad a cargo de las Misioneras de la Caridad en Aden (Yemen). Allí los terroristas asesinaron a cuatro religiosas, doce ancianos y secuestraron al sacerdote.

Artículo publicado originalmente publicado en AciPrensa.

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