Asia Bibi y el ministro pakistaní asesinado por defenderla, Shahbaz Bhatti.
Asia Bibi y el ministro pakistaní asesinado por defenderla, Shahbaz Bhatti.

“El Papa Francisco nos recordó que el sacrificio de Shahbaz Bhatti está dando muchos frutos de esperanza y citó las palabras del Evangelio: ‘Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto’ (Jn 12, 24). Son los frutos del diálogo, de la comprensión y de la reconciliación, frutos de fuerza, de coraje y de mansedumbre”, explica a la Agencia Fides el padre James Channan OP, director del Centro de Paz de Lahore, a propósito del encuentro del Papa Francisco con una delegación de líderes religiosos pakistaníes, cristianos y laicos.

Fueron recibidos en audiencia privada en el Vaticano el pasado 30 de noviembre. El encuentro estuvo promovido por la Asociación Missione Shaabaz Bhatti dirigida por Paul Bhatti, hermano del ministro católico asesinado por terroristas el 2 de marzo de 2011.

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El padre Channan explica a Fides que “el Papa Francisco animó a los cristianos pakistaníes y elogió su fe que resiste en circunstancias a veces difíciles. También nos invitó a construir puentes de fraternidad entre las religiones y a fomentar relaciones de respeto y confianza mutua”.

El dominico añade: “Nos pidió perseverar en el testimonio evangélico, que une la firmeza a la mansedumbre, a ayudar a las víctimas de falsas acusaciones de blasfemia, a encontrar maneras concretas para combatir la pobreza y las modernas formas de esclavitud. También instó a los fieles pakistaníes a permanecer firmes en la fe cristiana fijando la mirada en los mártires de nuestro tiempo y al testimonio de Shahbaz Bhatti, así como a promover el amor y no el odio. Además nos aseguró su especial cercanía, cuidado y oración”, informa la Agencia Fides.

“Los cristianos en Pakistán tienen una fe firme, incluso en las dificultades. Como cristianos tenemos un papel importante que desempeñar en nuestro país en la construcción de puentes de respeto, tolerancia, aceptación y promoción del diálogo ecuménico e interreligioso. Aunque somos una pequeña minoría de alrededor del 1,8%, tenemos la misión de ser sal de la tierra y la luz del mundo. Dios bendiga a Pakistán”, concluye el padre Channan.

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