Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas /Flickr CC BY-SA 2.0
Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas /Flickr CC BY-SA 2.0

Los obispos de Filipinas fueron nuevamente agredidos por el presidente Rodrigo Duterte, que los calificó de “inútiles” y animó a matarlos.

“Sus obispos, mátenlos. Esos bastardos son inútiles. Lo único que hacen es criticar”, afirmó Duterte en un discurso dado ayer 5 de diciembre en la capital Manila.

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En Filipinas el 85% de la población profesa el catolicismo, sin embargo, el presidente dijo que la Iglesia Católica era la institución “más hipócrita del mundo” y que el Papa “lo sabe”. Además Duterte aseguró que el 90% de los sacerdotes “son homosexuales”.

La transcripción del discurso de Duterte fue difundida este jueves por la oficina presidencial.

La Conferencia de Obispos Católicos de Filipinas dijo que no responderá los comentarios del mandatario. “No queremos añadir más leña al fuego. Cualquier comentario solo exageraría el asunto”, indicó este jueves en un comunicado el portavoz del Episcopado, Jerome Seciliano.

Por su parte, el portavoz presidencial, Salvador Panelo, defendió las palabras de Duterte y explicó que no hay que entenderlas en su sentido literal, sino más bien, como el empleo de una “hipérbole” para lograr un “efecto más dramático” en sus comentarios.

Hace solo dos semanas el mandatario insultó a obispos y sacerdotes católicos al decir que los filipinos no deberían ir a la iglesia para “pagar a idiotas”.

Días antes también, Duterte acusó al obispo de Caloocan, Mons. Pablo Virgilio David -uno de sus principales críticos-, de robar para su uso particular las contribuciones que los fieles donaban al Arzobispado, a lo que el Prelado respondió que el mandatario no sabe lo que dice porque está “enfermo”.

El enfrentamiento de Duterte con la Iglesia Católica se remonta a febrero de 2017, cuando la Conferencia de Obispos criticó la sangrienta guerra contra las drogas y la tildó de “reino del terror”, a lo que el presidente respondió con insultos.

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