Su nombre es Diana. Tiene 8 años y hace casi dos que tuvo que dejar su casa para huir del Estado Islámico. Ahora vive junto a 60 familias más en un refugio de Solimania en el Kurdistán iraquí. A diferencia de nosotros, que siempre volvemos a casa por Navidad, Diana no podrá volver para celebrar estas fechas tan especiales.

Diana, una de las ninas que vive en un refugio en Solimania. Fotografía tomada durante el viaje de Hazteoir.org en septiembre.
Diana, una de las ninas que vive en un refugio en Solimania. Fotografía tomada durante el viaje de Hazteoir.org en septiembre.

Como la suya, hay muchas historias que contar. Cerca de 120.000 familias se refugian ya en el norte de Irak, la zona más segura para los cristianos. Con el objetivo de apoyarlas, HazteOir.org viajará por segunda vez hasta allí para seguir contando una historia que los europeos no leen habitualmente en las páginas de los periódicos.

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HazteOir.org viajará por segunda vez hasta Irak para seguir contando la historia de los refugiados.

En esta ocasión, un grupo de cinco jovenes -entre los que se encuentra un redactor de este diario- se desplazará hasta Solimania el domingo 20 de diciembre para grabar cómo viven ellos estos días especiales, preparar con ilusión la cena de nochebuena y entregarles los regalos a los más pequeños.

Durante dos semanas estos voluntarios transmitirán diariamente una historia sobre el significado de la familia y el hogar, que cobra una especial importancia en estas fechas. ¿Su objetivo? Concienciar a la sociedad sobre cómo han tenido que adaptarse los refugiados a una nueva situación: aunque sus vidas corren peligro, nada les impedirá seguir celebrando la Navidad.

Concienciar y generar empatía

Los jovenes voluntarios cuentan los días ilusionados a la espera de montarse en el avion. “Queremos contar su Navidad y sobre todo, transmitir los valores que están implícitos en ella: la familia, el hogar, la generosidad… no queremos generar un sentimiento de lástima ni compasión”.

Fotografía tomada en el Campo de Refugiados de Arbat durante el viaje de HazteOir.org en septiembre.
Fotografía tomada en el Campo de Refugiados de Arbat durante el viaje de HazteOir.org en septiembre.

Para ellos tampoco es fácil marcharse de España y dejar a un lado a sus familiares y amigos en estas fechas tan especiales. “Admiramos a esta gente que abraza estos valores incluso en la situación más difícil. Lo que nos gustaría es generar un sentimiento de empatía y que desde Europa vean que estas familias celebran lo mismo que nosotros, o incluso de una manera mejor que en nuestra sociedad consumista», manifiesta uno de los jovenes.

En realidad, el mejor regalo no pueden llevárselo, ya que el deseo más repetido entre los refugiados es el de volver a sus casas. “No podemos hacerlo, pero sí podemos compartir la Navidad con ellos e intentar mantener su ilusión”, afirman los voluntarios, que grabarán cómo celebran estas Fiestas las principales víctimas de la persecución yihadista.

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