Collette se ha convertido en una de las primeras empresarias con síndrome de Down en Estados Unidos/ colletteys.com
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Hollywood se inspiró en la literatura para contar la historia de Forrest Gump (Tom Hanks), o en la vida real para narrar la del matemático John Nash (Russell Crowe) en Una mente maravillosa. Pero ahora dispone de un material no menos sorprendente e interesante.

La historia de una chica con síndrome de Down a la que rechazaban en todas las entrevistas de trabajo… hasta que montó su propio empresa, basada en una habilidad culinaria, y se convirtió en reina del ‘business’.

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Es lo que le pasó a Collette Divitto, una joven de 26 años natural de Boston (Estados Unidos) que nació con síndrome de Down.

Cuando terminó sus estudios dedicó todo un año a encontrar trabajo. Llamó a todas las puertas, se presentó en multitud de empresas y realizó decenas de entrevistas… en ninguna tuvo suerte, a pesar de su gran potencial, solo veían en ella su condición genética.

Aunque las empresas tienen la obligación de contratar a un porcentaje de plantilla con discapacidad, la realidad es que eso no siempre ocurre.

Collette: “Es muy complicado encontrar un trabajo remunerado para una persona con necesidades especiales”

“En todas las entrevistas me decían que veían mis cualidades y que podía aportar un buen trabajo a la empresa, pero al final todas me decían que no encajaba en el perfil”, confiesa Collette para el diario local.

La desesperación asedió a la joven. “Fue una etapa muy frustrante, es muy complicado encontrar un trabajo remunerado para una persona con síndrome de Down”, explica.

Pero el callejón tenía salida. Estaba más cerca de lo que ella creía… a sólo unos pasos: en la cocina. 

“Se me da muy bien la repostería, desde pequeña hago unas galletas con un sabor muy característico una mezcla de canela y vainilla y en mi casa siempre me decía: ‘¿Por qué no las vendes?’, eso me iluminó”.

El apoyo de su familia fue crucial. Con ayuda de sus padres, Collette creó una página web llamada Colletteys, tarjetas de visita, ideó un plan de negocio, invirtió dinero en los ingredientes y hasta se apuntó a un curso para saber cómo realizar facturas.

Collette en la cocina donde comenzó su negocio de repostería/Colletteys.com
Collette en la cocina donde comenzó su negocio de repostería/Colletteys.com

“Quería probar a la gente que se equivocaba, que era capaz de salir adelante yo sola”, asegura. “Además, tengo una receta secreta, nadie la sabe, por eso mis galletas son especiales”, confiesa la joven riendo.

Alfred, el Padre de Collette: “Cuanto más le dicen que no, más trabaja por sus sueños”

Su padre Alfred afirma que su hija nunca ha llegado a aceptar su discapacidad, “siempre ha tenido una actitud envidiable, cuanto más la dicen que no, más trabaja por sus sueños”, relata.

Esta actitud tan positiva ha sido la clave del éxito para Collette.

En un inicio, los clientes de esta emprendedora eran sobre todo familiares y amigos, hasta que se le ocurrió acudir al supermercado local para hablar con el dueño, Stephen DeAngelis. Tras una larga conversación el dueño le cedió un pequeño puesto en la sección de respostería para que vendiera sus galletas.

Collette junto al dueño del supermercado local donde vende sus galletas/WBZ-TV
Collette junto al dueño del supermercado local donde vende sus galletas/WBZ-TV

“Me contagió su entusiasmo y pensé que los dos ganaríamos. N,o me equivoqué sus galletas están deliciosas y a todo el mundo le encantan”, afirma DeAngelis.

Gracias a la venta de sus galletas en el supermercado, la fama de la empresa de Collette creció considerablemente en poco tiempo, tanto que la cadena de televisión americana CBS le dedicó un espacio en un programa sobre solidaridad; y su aparición en antena le dio fama en todo Estados Unidos.

La página web de Collette recibió 9 millones de visitas en apenas diez días, 50.000 pedidos de galletas y más de 100 cartas

La emisión de su historia en la cadena americana provocó el despegue meteórico de la empresa. La página web recibió 9 millones de visitas en apenas diez días, 50.000 pedidos de galletas y más de 100 cartas de personas ofreciéndoles sus habilidades y servicios.

Collette está en proceso para expandir los recursos de su empresa/WBZ-TV
Collette está en proceso para expandir los recursos de su empresa/WBZ-TV

Collette se ha convertido en una de las primeras empresarias americanas con síndrome de Down, pero no satisfecha con ello sus sueños no paran de crecer. “Querría que mis galletas se vendieran en tiendas por todo el país, será mi próximo objetivo”, asegura.

Por ello ha comenzado a buscar su propio almacén para construir una cocina con un gran espacio para la distribución.

Collette: “Quiero contratar a personas discapacitadas en mi empresa, sÉ que podemos crear un movimiento global de personas con discapacidad”

Aun así esta empresaria no ha olvidado sus raíces y ha iniciado un programa de formación en el Instituto de Inclusión donde ayuda con su ejemplo a otros jovenes con síndrome de Down. “Quiero ayudar a las personas como yo, por eso quiero contratar a personas discapacitadas en mi empresa. Se que podemos crear un movimiento global de personas con discapacidad”, apostilla.

Perejiles 2

Collette forma parte de ese grupo de personas con síndrome de Down que ha sabido superar los obstáculos que le ha puesto la sociedad. Actuall contaba también el caso de los ‘pizzeros argentinos’, un grupo de tres amigos crearon una empresa de catering especializado en Pizza y que ya reúnen miles de seguidores.

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​Madrileña, ​G​raduada en ​P​eriodismo y ​C​omunicación ​I​ntegral por la ​U​niversidad Francisco de Vitoria. Graduada en ​L​ocución de ​R​adio y ​D​oblaje de ​C​ine. Comenzó en el periódico universitario, ​se ha formado en ​E​uropa ​P​ress​ y colabora como bloguera en The Shed Coworking​. Está ​comprometida con la vida y los valores​ ​poniendo su voz allí donde lo importante este.