Nika cuando la rescataron de casa de su madre y depués de un año de cuidados
Nika cuando la rescataron de casa de su madre y depués de un año de cuidados/LittleWarriorNika

Sarah Conque es una joven terapeuta de 28 años residente en Louisiana, Estados Unidos. Mientras estudiaba en la universidad le ofrecieron ir a un viaje misionero a Haití para ayudar en la rehabilitación de ninos discapacitados.

La cultura haitiana rechaza a los ninos discapacitados desde que nacen porque creen que «están malditos» y no merecen vivir. Por eso los entregan a centros de acogida o en el peor de los casos les abandonan a su suerte.

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Sarah Conque se conmovió con el drama que viven estos ninos, por lo que en su época universitaria regresaba al país todos los veranos para ayudar en centros médicos. En 2013, una semana después de graduarse y especializarse en cuidado infantil, viajó al noroeste de Haití para trabajar como terapeuta en un centro médico llamado «Danita».

Entonces conoció a Nika. «Un día vino una mujer con un bebé con hidrocefalia, un trastorno caracterizado por la acumulación de líquido en el cerebro. La mujer dijo que era la tía del bebé y que su hermana había muerto un mes después de dar a luz a la niña a la que había llamado Nika».

Nika fue rechazada por nacer discapacitada
Nika fue rechazada por nacer discapacitada/LittleWarriorNika

El estado de la niña era muy grave, con tres meses de edad no llegaba a los dos kilos, estaba totalmente desnutrida y necesitaba urgentemente ayuda médica para reducir la hidrocefalia.

«Aconsejé -cuenta Sarah- que Nika empezara a venir dos veces a la semana para la rehabilitación, pero su tía estaba abrumada con la responsabilidad y la tuvimos que ayudar para suplir los cuidados más básicos»

Sarah Conque acompañó a la tía de Nika en un viaje en autobús de 10 horas para llegar al único hospital en Haití donde tratan la hidrocefalia. El hospital cuenta con muy pocos recursos, y los cirujanos que tienen son voluntarios que llegan del extranjero para hacer servicio social. «Nika ya con cinco meses consiguió entrar en la lista y le programaron la cirugía, fue un milagro», cuenta la terapeuta.

La operación fue bien, pero por desgracia la tía de Nika había abandonado a la niña en el hospital. Por fin apareció y entonces contó la verdad: confesó que era la madre de Nika y no su tía como había hecho creer, pero que por vergüenza de tener una niña discapacitada lo había ocultado. De hecho, intentaba esconderla de la gente y siempre la llevaba envuelta en una manta para que nadie la viera.

La madre de Nika era prostituta, intentó abortar tomando veneno pero la niña nació aunque con hidrocefalia, su madre la rechazó e intentó venderla

La cultura haitiana cree que la discapacidad significa que has sido maldecido y que es contagiosa por lo que no quieren tocarlos e incluso piensan que se puede curar con rituales vudú.

Faltaba una última revelación. La madre de Nika confesó que era prostituta y que no sabía quién era el padre de la niña, de hecho no la quería por lo que tomó diferentes venenos para abortarla.

Y cuando vio que Nika había nacido con hidrocefalia, probablemente por el veneno que tomó, intentó venderla en la República Dominicana para ‘investigación’, pero no la quisieron.

Cuando Nika fue dada de alta, volvieron al centro «Danita» para empezar la rehabilitación de la niña, sin embargo la madre faltaba mucho a sus citas. «Yo estaba muy preocupada porque la rehabilitación es casi más importante que la cirugía y Nika necesitaba cuidados diarios» explica Sarah Conque.

Un día, la madre de Nika volvió al centro sin el bebé para pedir dinero y la terapeuta sospechó que la madre no se estaba haciendo cargo de la niña. «Sentía que pasaba algo malo por lo que pedí a un compañero que viniera conmigo a buscar a la niña».

«El estado de la casa era lamentable, no sé ni cómo la niña estaba viva todavía» cuenta sarah

Sarah Conque se presentó en el barrio donde vivían madre e hija y preguntó a los vecinos cuál era la casa. «Les pregunté si habían visto a la niña y me dijeron ‘¿Qué bebé?’ cuando ví que nadie sabía de la existencia de Nika me preocupé más aún y cuando entré en la casa se me rompió el corazón en mil pedazos«, cuenta la terapeuta.

Vio a Nika tendida en el suelo en su saco de arroz a modo de cama, rodeada de basura, preservativos y heces de perro. Pesaba solo dos kilos, y el líquido en su cerebro había aumentado. «El estado de la casa era lamentable, no se ni cómo la niña estaba viva todavía, la madre vino corriendo y me enfadé porque iba con un vestido muy elegante, joyas, oliendo a perfume y con un smartphone en la mano».

La terapeuta encontró a Nika en un estado muy grave
La terapeuta encontró a Nika en un estado muy grave/LittleWarriorNika

Fue entonces cuando Sarah se llevó a la niña y al día siguiente denunció a la madre por negligencia y abandono. La madre aceptó renunciar a la niña y la terapeuta pasó a ser su tutora legal.

«Sus órganos estaban empezando a fallar y los médicos me dijeron que no se podía hacer nada por ella» recuerda sarah

«Sus órganos internos estaban empezando a fallar, era incapaz de orinar y los médicos me dijeron que no se podía hacer nada por ella» recuerda Sarah.

La terapeuta no se rindió, llevó a la niña al hospital de Puerto Príncipe y allí le dijeron que moriría en cualquier momento porque el líquido de la cabeza estaba presionando el cerebro. Ante la grave situación, Sarah localizó en EEUU a un médico experto en nutrición, y consiguió que se trasladara a Haití para que le pusiera un tubo de alimentación a la pequeña.

En los meses siguientes Nika empezó a mejorar, ganó bastante peso, le creció el cabello, comía y dormía bastante mejor. Fue un milagro. Y Sarah Conque adoptó oficialmente a la pequeña.

La operación fue todo un éxito, perdió más de dos kilos de líquido en el cerebro y su cabeza disminuyó casi cinco centímetros

El deseo de Sarah era llevar a la pequeña a Estados Unidos para operar la hidrocefalia y tras largas gestiones lo consiguió. El 19 de mayo del 2015, Nika fue trasladada al Hospital Sacred Heart Children’s en Florida especializado en neurocirugía infantil. La pequeña fue intervenida de urgencia y la operación fue todo un éxito, perdió más de dos kilos de líquido en el cerebro y su cabeza disminuyó casi cinco centímetros.

La recuperación de Nika resultó un éxito
La recuperación de Nika resultó un éxito/LittleWarriorNika

Sarah contrajo matrimonio con su novio, y los dos y Nika viven como una familia normal. Para contar esta historia, Sarah ha creado una página web llamada ‘Little Warrior Nika’ en la que se aceptan donativos tanto para Nika como para los ninos discapacitados en Haití que acuden al centro médico «Danita».

«Todos los ninos merecen que se les cuide, que se ore por ellos y que pelee por su vida» concluye la terapeuta

Desde la página, Sarah Conque ha querido mandar un mensaje. «A pesar de todo, ha merecido la pena. Todos los ninos merecen que se les cuide, que se ore por ellos y que pelee por su vida».

Nika vive en Lousiana con su nueva familia
Nika vive en Lousiana con su nueva familia/LittleWarriorNika

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​Madrileña, ​G​raduada en ​P​eriodismo y ​C​omunicación ​I​ntegral por la ​U​niversidad Francisco de Vitoria. Graduada en ​L​ocución de ​R​adio y ​D​oblaje de ​C​ine. Comenzó en el periódico universitario, ​se ha formado en ​E​uropa ​P​ress​ y colabora como bloguera en The Shed Coworking​. Está ​comprometida con la vida y los valores​ ​poniendo su voz allí donde lo importante este.