El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y la juez del Tribunal Supremo Amy Coney Barrett el día de su toma de posesión /EFE
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y la juez del Tribunal Supremo Amy Coney Barrett el día de su toma de posesión /EFE

No ha habido sorpresas y el Senado de Estados Unidos ha confirmado a la jueza Amy Coney Barrett como nuevo miembro del Tribunal Supremo, asegurando así una mayoría conservadora -6-3-. La votación celebrada este lunes en el Senado se saldó con 52 votos a favor y 48 en contra y ha confirmado la entrada de esta católica madre de familia numerosa en el Supremo.

Barrett es el tercer nombramiento del presidente, Donald Trump, para el Supremo, después de los de Gorsuch y Kavanaugh. Desde Ronald Reagan (1981-1989) ningún inquilino de la Casa Blanca había propuesto a tantos jueces para el Alto Tribunal estadounidense.

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La mayoría con la que cuentan los republicanos en el Senado ha sido suficiente para la confirmación de la juez Barrett, por lo que la votación ha sido un mero trámite, y aunque en las últimas semanas algunas senadoras republicanas mostraron su disconformidad con el movimiento de Trump, solo Susan Collins ha votado en contra.

Finalmente, Barrett ha contado con la objeción insuficiente de los 45 demócratas del Senado, dos independientes y la de Collins. La senadora por el estado de Maine ha considerado inapropiada que la nominación haya tenido lugar poco antes de las presidenciales y ha recordado la negativa republicana a la nominación de Obama, el juez Merrick Garland, antes de los comicios de 2016.

Desde que Barrett fue nominada por el presidente Donald Trump, ha sido objeto de todo tipo de ataques e insidias, tanto antes como durante el proceso de escrutinio en la Comisión de Justicia del Senado de los Estados Unidos.

El nombramiento de la juez Barrett ha despertado el interés de los grupos pro vida y pro familia, que ven en la mayoría que se configura con su llegada al Tribunal Supremo la posibilidad de revertir la sentencia Roe vs. Wade que legalizo el aborto en 1973 en los Estados Unidos o poner freno a algunas leyes basadas en la ideología de género y la correcciónpolítica actual.

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