A las doce del mediodía del Día de los Santos Inocentes, Cristina Peláez, líder de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla, leyó un manifiesto en contra del aborto que empezaba así: “El aborto es el peor atentado contra los derechos humanos que tiene lugar en la sociedad actual. Cada año son destruidos en el seno materno 55 millones de pequeños humanos en todo el mundo. En España fueron 95.917 en 2018. La cifra supone un récord histórico, en proporción al número de nacimientos. Uno de cada cinco concebidos termina en la trituradora”. 

Esta campaña antiabortista tuvo lugar a las puertas del mayor abortorio de Andalucía, en el hispalense barrio de Triana y en el transcurso del mismo se repartieron ‘bebés Aído’ para “visibilizar el auténtico holocausto que supone el aborto”.

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Las pequeñas réplicas de bebés por nacer se hallan en su semana 14 de gestación, momento hasta el que el aborto es libre legalmente en España. El cuerpo del bebé en esa semana, tal y como se puede ver en la réplica del bebé Aído, está totalmente formado y tiene la apariencia de lo que es: un ser humano, con rasgos faciales perfectamente definidos, sus ojos y orejas en el lugar de la cara que ocuparán cuando nazca e incluso con cejas y los primeros pelos de su cabeza. Ésta es casi la mitad de su tamaño total y están claramente diferenciados el abdomen, el fémur, las manos, los pies. Muchos bebés en esta etapa de gestación aparecen  chupándose el dedo.

Ejemplares de los ‘bebés Aído’ repartidos en Sevilla.

“En todas esas etapas –hasta las catorce semanas- puede ser destruido por simple voluntad de la mujer, según la ley española. Es una ley injusta que legitima el exterminio de inocentes”, detalló la portavoz del partido que lidera Santiago Abascal.

VOX ha instalado una carpa informativa donde han repartido «cientos de muñecos que replican un feto de 14 meses» a los viandantes de la zona, así como han leído un manifiesto que también han distribuido. Todo ello, han asegurado, «sin incidencias ni altercados».

A la cita, a la que acudió como coordinadora y portavoz de Derecho a Vivir, Rosana Ribera de Gracia, asistieron, además de Cristina Peláez; la diputada en el Congreso Reyes Romero; la presidenta de VOX Sevilla, María José Piñero; la concejal de Dos Hermanas, Teresa Terry; la vicesecretaria de Juventud, María Piñero; el vicesecretario de Vox en Sevilla, Rafael Morillo; el jefe de Prensa del partido en el Ayuntamiento de Sevilla, Eusebio Pérez, entre otros.

La portavoz de DAV, Rosana Ribera junto a varios miembros de VOX Sevilla.

2,5 millones de niños abortados desde 1985

Algunos puntos destacados del manifiesto:

  • Desde 1985 han sido abortados en España dos millones y medio de bebés. Es uno de los factores que explican nuestra natalidad raquítica.
  • Vox explicó que no es cierto que el aborto sea una conquista democrática: el primer país en legalizarlo fue la Rusia comunista en 1918. Le siguió la Alemania nazi, que lo permitía para las mujeres no arias. Los países democráticos no legalizaron el aborto hasta la década de los 70.
  • Hoy día, el lugar más peligroso para un español es el vientre materno: 20% de probabilidad de muerte.
  • El 90% de los Down son exterminados en el seno materno. Engañamos nuestra conciencia entregando el Premio Goya a alguno de los escasos supervivientes.
  • En Polonia, una ley restrictiva consiguió que el número de abortos anuales pasase de más de 60.000 a menos de mil.
  • El bebé no es la única víctima del aborto: también lo es la mujer. La intervención presenta riesgos físicos como la perforación uterina. Y, sobre todo, su mente quedará herida para siempre con el síndrome post-aborto.
  • Muchos Estados norteamericanos han adoptado recientemente importantes restricciones al aborto; también se ha hecho en Polonia, Hungría y otros lugares. En un horizonte de invierno demográfico, solo sobrevivirán los países que vuelvan a respetar la vida.
  • En el futuro, la humanidad se asombrará de que matásemos a los niños en el vientre de sus madres, de la misma forma que ahora nos horrorizan la esclavitud o los sacrificios humanos practicados en otros tiempos.

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