Una de las asociaciones médicas más importantes valora aprobar el suicidio asistido / EFE
Una de las asociaciones médicas más importantes valora aprobar el suicidio asistido / EFE

El Colegio Americano de Médicos ha llegado a la conclusión, después de realizar un amplio estudio sobre la cuestión, de que no debe apoyar el suicidio asistido porque “altera de forma fundamental el papel de la profesión médica en la sociedad”.

El artículo, publicado en la revista Annals of Internal Medicine, se constituye como una respuesta a los llamamientos de los grupos pro eutanasia y suicidio asistido en los Estados unidos. Y ha sido una respuesta rotunda: “El colegio Americano de Médicos no apoya la legalización del suicidio asistido por médico”.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

En las conclusiones obtenidas con la investigación se subraya que el objetivo debe ser “que mueran menos, no más” porque “el suicidio asistido por el médico no es ni una terapia ni una solución a las preguntas difíciles planteadas al final de la vida”.

Al tiempo, el órgano de representación de los médicos de los Estados Unidos alertan de los peligros que esconde el suicidio asistido: “Esta práctica es problemática dada la naturaleza de la relación médico-paciente, afecta la confianza en esa relación así como en la profesión, y altera fundamentalmente el papel de la profesión médica en la sociedad”.

Organizar los cuidados paliativos en el hogar si esa es la preferencia del paciente es un deber del médico respecto a sus pacientes en fase terminal

Asimismo, los galenos subrayan que “el control sobre la manera y el momento de la muerte de una persona no ha sido y no debe ser una meta de la medicina”. Al contrario, resaltan que “a través de una atención de alta calidad, comunicación efectiva, apoyo compasivo y los recursos adecuados, los médicos pueden ayudar a los pacientes a controlar muchos aspectos de cómo viven el último capítulo de la vida”.

En general, el Colegio Americano de Médicos expecifica algunas tareas que todo médico debe atender cuandos sus pacientes se acercan al final de la vida:

  1. Estar presente, escuchar al paciente y mantener el diálogo abierto, explorar las razones de la solicitud, tratar de entender su significado y buscar soluciones alternativas cuando sea posible.
  2. Cuidar y no abandonar al paciente, acompañándole y asesorándole durante el camino del fin de la vida.
  3. Confrontar los objetivos del paciente en cuanto al cuidado y la naturaleza de la atención curativa preguntándole, por ejemplo, ¿cómo espera que le ayude?
  4. Facilitar la planificación previa de los cuidados y la comprensión de la toma de decisiones que se deben seguir según lo desee el paciente cuando nopueda comunicarlas en su agonía.
  5. Asegurarse de que el paciente está plenamente informado del derecho a rechazar tratamientos y de sus consecuencias.
  6. Suspender o no iniciar el uso de medicamentos o intervenciones que interfieran con los valores, objetivos y preferencias del paciente.
  7. Evaluar y tratar el dolor del paciente y otros síntomas físicos y psicológicos angustiosos.
  8. Coordinar, según lo desee el paciente, los esfuerzos de otros miembros del equipo y utilizar recursos comunitarios para abordar las cargas financieras, emocionales y espirituales sobre el paciente y la familia.
  9. Preparar al paciente y a la familia para lo que puede suceder a medida que avanza la enfermedad, abordando la incertidumbre juntos y asegurando que el paciente y la familia conocen las expectativas, incluyendo, por ejemplo, la comprensión de que la enfermedad avanzada con frecuencia provoca una pérdida natural de apetito y sed.
  10.  Evaluar regularmente el estado del paciente y la capacidad de tomar decisiones.
  11. Organizar los cuidados paliativos en el hogar si esa es la preferencia del paciente, teniendo en cuenta que los cuidados paliativos deben ser utilizados tan pronto como se indique. Muchos pacientes en los Estados Unidos reciben este tipo de cuidados demasiado tarde o no lo hacen en absoluto.

Comentarios

Comentarios

Compartir
Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".