¿Cómo venden el aborto a domicilio? Hazlo «tranquilita, viendo una película, comiendo algo rico»

Una investigación de CitizenGO destapa el descarnado proceso del aborto a domicilio promocionado con motivo de la pandemia por coronavirus. En ningún momento se pide a la madre que va a abortar que diga el tiempo de gestación de su hijo ni el supuesto legal de despenalización al que se acoge.

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La plataforma CitizenGO ha publicado un vídeo en el que ilustra cómo es el proceso para realizar un aborto a domicilio a través de la grabación de las llamadas que se siguen para solicitarlo y la recepción en casa de las pastillas.

Una colaboradora de CitizenGO llamó a la Fundación Oriéntame, vinculada en Colombia a la multinacional del aborto Planned Parenthood, para hacerse pasar por una joven que solicita realizarse un aborto en casa.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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La plataforma denuncia que en el proceso se cometen varias irregularidades:

  • En ningún caso se preguntó a qué supuesto despenalizador se acogía legalmente la mujer ni se pidió prueba acreditativa al respecto. Además, se invoca una «normatividad de la ONU» que no es de aplicación directa en Colombia.
  • Los documentos facilitados no preguntan por la semana de gestación (dato esencial a la hora de plantear un aborto) ni reflejan el supuesto despenalizador al que se acoge el procedimiento letal. No al menos los remitidos a la mujer que va a abortar.
  • Presumen de que el aborto en casa es seguro, pero al tiempo facilitan partes para ir a urgencias. Además, aconsejan mentir en caso de ir al hospital y no revelar que estás en pleno aborto en casa.

Documentos sin tiempo de embarazo ni supuesto despenalizador

Según se puede comprobar a través de la grabación de las llamadas contenidas en el vídeo, la organización abortista considera que el envío de compuestos químicos a casa para provocar la muerte de un ser humano en fase de vida prenatal se trata de «telemedicina».

Por otro lado , presenta este sistema de aborto a domicilio que llaman «tratamiento» como legal, confidencial y seguro aprobado por la Secretaría de Salud».

Los documentos que remiten antes de que te envíen los fármacos a casa, no piden en ningún momento conocer el tiempo de gestación ni el supuesto legal de despenalización al que se acoge la mujer que reclama abortar en casa.

Sólo reciben una breve explicación sobre el aborto químico, la descripción de algunos riesgos y unas pautas para la anticoncepción artificial. También contiene una planilla para firmar el consentimiento informado.

Antes de 24 horas después de pedir la información básica, se recibe otra llamada en la que, además de reclamar los documentos cumplimentados, se insiste en la necesidad de realiar el pago: «Deber revisar el correo para ver lo de los canales de pago para que te llegue el tratamiento [químicos para abortar] porque sino, obviamente, no te van a enviar nada».

Una caja sin logos ni advertencias de que contiene fármacos

Una vez remitidos los documentos y realizado el pago, cercano a los 100 dólares, se recibe por correo la caja con los materiales para abortar, que incluye:

  • Una caja de Industol, compuesto hormonal a base de misoprostol que induce el aborto.
  • Una caja de Nofertyl, compuesto hormonal contraindicado para el embarazo que se utiliza en condiciones normales para sustituir la pérdida de producción de estrógenos en mujeres menopáusicas.
  • Una caja del abortivo Mediprist, conocido como RU-486 en otros países.
  • 10 pastillas de ibuprofeno para paliar el dolor.
  • Un folleto sobre el uso de anticonceptivos.
  • Nueve preservativos.
  • Dos folios con instrucciones para tomar los fármacos abortivos.
  • Una guía visual práctica de pequeño formato y con dibujos que resumen las instrucciones anteriores.
  • Cinco volantes ya conformados para acudir a emergencias si se complica el proceso en casa.
  • Una prueba de embarazo ultrasensible.

Riesgos y complicaciones

En el curso de la «teleconsulta», se advierte de que los medicamentos producirán un sangrado «mucho más fuerte que el que se produce durante una menstruación normal». Obviamente, los procesos no son comparables, en la medida en que en una menstruación no hay una pérdida de vida humana, y en el aborto sí se elimina un nuevo ser humano con toda su carga genética y en pleno desarrollo prenatal, por incipiente que éste sea.

También se anticipa la posibilidad de padecer «fiebre, naúseas, vómitos y diarrea» por el uso de los abortivos, síntomas que consideran que «son muy incómodos pero son normales».

«No debe oler a comida podrida, debe oler a sangre»

La persona que da instrucciones sobre cómo abortar en casa, señala que se recomienda abortar «de día, durante una actividad que te permita estar relajada y entretenida. Tranquilita, viendo una película, en plan arrunchis [acurrucadas], comiendo algo rico» (sic).

Y para cuando se produzca la hemorragia, por si las indicaciones previas no fueran suficientemente frívolas respecto al acto de matar a tu propio hijo, advierten de que los restos del bebé «deben oler a fluido vaginal, a sangre, a menstruación; […] No debe oler a comida podrida, debe oler a sangre».

Mentir en urgencias si hay complicaciones

Preguntados por si se producía alguna complicación tras consumir las pastillas abortivas, un trabajador de la abortista Oriéntame insta a la madre a acudir al hospital mintiendo sobre el origen de estas complicaciones: «Si tu no quieres que se enteren, lo que puedes hacer es ir y decir: ‘Mire, yo sé que estoy embarazada y estoy sangrando y por eso vengo».

No porque la ingesta de fármacos letales para el bebé le haya producido la hemorragia, sino disimulando la circunstancia de haber consumido compuestos químicos ante el médico que te atienda.

Eso sí, advierten de que si lo haces de esta manera se podría revertir el efecto abortivo del misoprostol que envían para acabar con el hijo en casa: «Si lo haces de esta manera, te van a diagnosticar de un aborto en curso y te pueden dar el tratamiento [para salvar al bebé] que genere que el tratamiento [abortivo] no sea efectivo», se oye con nitidez.

Y añade: «Es importante que tengas en cuenta cómo vas a ir a urgencias, cómo vas a dar la información porque por hacer más podemos resultar en menos y podemos continuar con un embarazo de alto riesgo».

«Resultar en menos», para la industria del aborto es «continuar con un embarazo» (que a través del teléfono ‘diagnostica’ como de riesgo). «Resultar en menos» es que la vida siga su curso natural. Aunque en realidad lo que les preocupa es que el resultado negativo sea en la cuenta de resultados. El negocio es lo primero. La bolsa o la vida.

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