El activista pro vida e investigador David Daleiden, que fue recientemente multado con 870.000 dólares por desvelar en 14 vídeos el negocio de compra venta de partes de bebés abortados por parte de la multinacional Planned Parenthood, pasa al ataque.

Daleiden ha decidido demandar a Savita Ginde, exvicepresidenta y directora médica de Planned Parenthood que tildó de «falsos» los vídeos con cámara oculta que fueron publicados en julio de 2015.

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Entre dichos vídeos se encuentra uno de la propia Ginde realizado por Daleiden, que se hacía pasar por un mayorista de compraventa de tejidos de seres humanos muertos -o matados- antes de nacer. En él, Ginde explica que es mejor establecer un precio por órgano concreto, mejor que una tarifa plana por los cuerpos enteros, porque hasta que no se realiza el aborto no se conoce su estado.

Se trata del cuarto vídeo de la entrega en el que Ginde afirma: «No queremos hacer sólo una tarifa fija (por bebé) de 200$. Una cosa por artículo funciona un poco mejor, sólo porque podremos ver cuántos podemos sacar de él».

En el mismo vídeo, la exdirectora médica de Planned Parenthood se ríe mientras mira un plato de riñones provenientes de fetos abortados que, según afirmó, estaban «listos» para ser vendidos.

La demanda de Daleiden se basa en una charla en formato TEDx realizada a finales de 2018 en la que la exdirectiva de Planned Parenthood afirma que las imágenes encubiertas están «dobladas», «fabricadas» y editadas de tal forma que no reflejan sus declaraciones reales.

Además, en un libro Ginde asegura que el material encubierto está «manipulado» para «hacer que parezca que hice algo que en realidad nunca hice y dije cosas que en realidad nunca dije». al tiempo, y de forma sorprendente, asegura que no ha visto el vídeo completo y que «no tenían intención de hacerlo».

Daleiden ha reclamado a Ginde rectificaciones públicas en reiteradas ocasiones, tal y como expone LifeNews, y ante la negativa, se ha decidido a lograrlo a través de los tribunales. «Cualquiera que intente atacar nuestros informes encubiertos haciendo declaraciones falsas sobre nuestro trabajo debe esperar hacer una corrección pública o ser considerado responsable ante un tribunal de justicia», afirma Daleiden.

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