Emersyn y su madre.

Courtney Baker estaba aterrorizada cuando acudió a un médico especialista durante su embarazo para confirmar si su hija tenía síndrome de Down, pero esos temores se convirtieron en tristeza y enfado cuando escuchó al médico aconsejarle que abortara a su bebé.

Baker rechazó el aborto y después del nacimiento de su hija, envió una carta al médico la cual compartió en internet.

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En la carta, Baker le dijo al doctor: “Fue el momento más difícil de mi vida, casi insoportable, porque nunca me dijiste la verdad” y agregó “mi hija es perfecta”.

Durante la consulta, el médico le había dicho a Baker que la calidad de vida de la familia se vería disminuida con un niño con síndrome de Down, e incluso después de que Baker rechazase el aborto, el médico siguió presionándola para que acabase con la vida de su bebé. Sin embargo, Baker nunca cedió.

Emersyn tiene ahora 15 meses y disfruta de cada momento junto a su familia.

La pequeña Emersyn tiene ahora 15 meses y es una alegría para sus padres y su familia, es por eso que Baker le espeta en el texto al doctor:

“No estoy enojada. No estoy amargada. Estoy realmente triste. Estoy triste de que los pequeños corazones palpitantes que ves todos los días no te llenen de admiración. Estoy triste de que estés tan equivocado al decir que un bebé con síndrome de Down disminuiría nuestra calidad de vida. Pero estoy triste sobre todo porque nunca tendrás el privilegio de conocer a mi hija, Emersyn”.

Baker continúa diciendo que Emersyn le ha dado un propósito y una abrumadora sensación de alegría. Dice que su hija “le abrió los ojos a la verdadera belleza y al amor puro” y “tocó los corazones de miles de personas”.

Emersyn tiene dos hermanas mayores que la adoran, Evynn y Rhyan. Inicialmente, se asustaron cuando conocieron el diagnóstico de su hermana pequeña pero la madre asegura que cuando la conocieron se enamoraron de ella. Rhyan es el refugio maternal tranquilo y silencioso para Emmy. Evynn es la risa salvaje, divertida y desternillante para la pequeña. Ellas son un trío perfecto, señala su madre.

La pequeña Emersyn disfruta junto a sus hermanas.

Lo que más le preocupa a Baker es que a otras madres también les dicen que deberían abortar a sus hijos con síndrome de Down. Se entristece al saber que existen tantos médicos que se niegan a ofrecer esperanza a los padres que se enfrentan a un diagnóstico prenatal como el síndrome de Down. Baker dice que reza para que su antiguo médico experimente un cambio de corazón y comience a ver a los niños recién nacidos, especialmente a aquellos con síndrome de Down, con “verdadera belleza y amor puro en cada ecografía”.

Aproximadamente, el 90% de todos los niños diagnosticados con síndrome de Down son abortados. Nunca llegan a experimentar el amor de sus padres, y sus padres nunca llegan a experimentar el amor de sus hijos. Muchos de estos abortos ocurren debido a la falta de información precisa sobre la vida con síndrome de Down y a la falta de apoyo de los médicos.

Los grupos pro-aborto como Planned Parenthood trabajan horas extras para detener los esfuerzos provida para prohibir el aborto después de las 20 semanas de gestación, porque creen que niños como Emersyn no deberían nacer.

Planned Parenthood llegó incluso a demandar un proyecto de ley que prohibía el aborto basado en un diagnóstico de síndrome de Down. Abortar debido a una discapacidad es discriminación, y Planned Parenthood y otras empresas pro-aborto están más que felices de participar en ese prejuicio.

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Natural de Talavera de la Reina. Graduada en Periodismo y Titulada Superior en Edición en Medios Digitales por el Centro Universitario Villanueva. Sus primeros pasos en el mundo del periodismo fueron en Europa Press, RNE, Castilla-La Mancha TV e Intereconomía TV.