Imagen referencial de un menor sufriente. /Pixabay
Imagen referencial de un menor sufriente. /Pixabay

«Este es un tema en el que hay que establecer algunos límites para evitar, simplemente por ejemplo, que no haya un mercadeo con este tipo de cuestión, que no se convierta en un negocio el encargo de una gestación de una persona», ha explicado el ministro en declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press.

En este sentido, ha asegurado que «en ningún caso» aceptaría un sistema en que mediase pago a la gestante. «Me parece una barbaridad. Está prohibido en nuestro derecho y eso no habría que cambiarlo en absoluto», ha asegurado.

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Para el ministro, la cuestión es «delimitar y sobre todo, palpar muy bien la opinión social, saber dónde está la sociedad española, para hacer, si es que hay que hacer alguna regulación, algo que sea acorde a la sociedad española y con sus sentimientos actuales».

«Tenemos que legislar conforme al interés general y cuando tengamos eso claro, daremos pasos», ha añadido.

Catalá: «Hay que hacer un trabajo callado, hablar con mucha gente e identificar cuál es la realidad social, no de una minoría»

Según ha dicho, no tiene preferencia por ninguna legislación extranjera en concreto sobre esta materia, lo que sí tiene claro es que en este tipo de temas «que no son de política de gobierno sino que son de pulsar la opinión pública y la impresión del conjunto de la sociedad española, hay que hacer un trabajo callado, hablar con mucha gente e identificar cuál es la realidad social, no de una minoría».

«Es un asunto delicado. Los temas que afectan a los derechos de las personas, que tienen que ver con los aspectos más íntimos, con la paternidad, con el estado civil, con el matrimonio, con las creencias en ocasiones de la sociedad, son los temas más difíciles de regular», ha añadido.

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