Imagen intrauterina de un ser humano en desarrollo / Wikimedia
Imagen intrauterina de un ser humano en desarrollo / Wikimedia

El juez del Tribunal Supremo del estado de Washington en Estados Unidos ha dictaminado que en todos los hospitales públicos en los que se ofrece atención medica en maternidad están obligados a realizar abortos.

Para combatir contra esta medida la organización cristiana, La Alianza de la Defensa para la libertad ha presentado una demanda contra el tercer hospital más importante de Washington, Skagit Valley Hospital por «crear una barrera inaceptable al obligar que muchos de sus médicos tengan que realizar abortos».

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El consejero de la Alianza de la Defensa para la libertad, Kevin Theriot ha valorado para LifeSiteNews la decisión del Supremo, asegurando que «es trágico que en las mismas instalaciones estatales donde se trae vida al mundo, ahora se vayan a destruir».

Obligarán a los profesionales médicos a realizar abortos aunque vaya en contra de sus principios

Pero para Theriot lo grave de este asunto es que es una medida «poco ética y con graves implicaciones legales ya que se está obligando a profesionales médicos de maternidad a ir en contra de sus principios».

El Hospital  Skagit Valley por su parte ha alegado que «los hospitales públicos son un brazo importante del estado y deben proporcionar abortos con el fin de hacer cumplir con la ley».

Ante las denuncias de los colectivos provida, la directora del hospital, Balisa Koetje ha salido en defensa del hospital afirmando que «permitirán a sus empleados negarse a realizar abortos por conciencia o valores», pero aún así ha instado a sus empleados a que «deben cumplir con la ley».

La Alianza de la Defensa para la libertad ha afirmado que defenderán a los empleados que se nieguen a realizar abortos, porque éstos temen ser despedidos o discriminados por seguir su conciencia. «Las leyes estatales protegen al profesional médico que no desea practicar abortos y si el hospital les discrimina por su decisión estarán en una situación jurídica complicada».

La organización provida Human Life también ha criticado la medida de los hospitales, su CEO Dan Kennedy ha afirmado Estados Unidos «se encuentra inmerso en un imperio proaborto donde todo aquel que piense diferente va a ser discriminado».

La presión abortista no vence

No es la primera vez que la presión de la organización Defensa para la libertad se hace efectiva. Actuall contaba hace unos meses como la presión de este grupo conseguía que el juez Supremo del Estado de Michigan dictaminara a favor de los centros médicos católicos que se negaban a practicar abortos. 

La organización aseguraba que “un centro no puede ser obligado a violar su libertad de conciencia”.

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