Este mismo lunes 26 de agosto el juez federal William H. Orrick emitió su última decisión sobre el largo y mediático ‘caso Daleiden‘. A la espera de la celebración del juicio, programado para el 30 de septiembre en los juzgados de San Francisco, el juez ha desestimado varias de las 15 acusaciones planteadas por la fiscalía.  

El grupo de activistas encabezado por David Daleiden ha descartado como estrategia de defensa renegar de sus famosos vídeos o de su radical oposición a la interrupción voluntaria del embarazo. Argumentan, sin embargo, que en esos vídeos se prueban prácticas ilegales en diversas sedes de Parenthood repartidas por todo el país. Los documentos, en efecto, prueban el comercio ilícito que realizaban  miembros de estas clínicas abortivas. La mercancía con la que traficaban eran los restos humanos resultantes de intervenciones quirúrgicas sobre embriones.

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«La demanda de Planned Parenthood no es más que un intento de intimidar y silenciar la verdad sobre su espeluznante práctica de aborto», dijo Staver. 

Estos polémicos y escalofriantes vídeos, además de llevar a Daleiden y sus compañeros provida a los tribunales, han conseguido remover las conciencias de miles de personas en todo el mundo, poniendo de manifiesto la crueldad que supone la explotación económica de un crimen como el aborto. 

Sin embargo, para los activistas del Centro para el Progreso Médico, personas como Daleiden, difundir estas imágenes podría llegar a tener nefastas consecuencias. Será el jurado de San Francisco quien deberá decidir la suerte de los acusados, tras casi cuatro años de una batalla legal  que ha dado con los activistas en el banquillo de los acusados, además de cosechar cuantiosas multas en recompensa por su temeraria labor de investigación. 

Por su parte, el  juez Orrick, que ya multó a principios de verano a Daleiden por valor de 195.000 $ , ha sido relacionado recientemente con diversas organizaciones abortistas. Se especula con supuestos vínculos económicos con grupos paralelos a Planned Parenthood y han sido especialmente criticadas las declaraciones públicas de su mujer, en favor de la práctica del aborto. Todos estos supuestos han llevado a cuestionar la independencia de la actividad judicial de Orrick al frente del caso. 

Aún así, Mat Staver, presidente de Liberty Counsel y principal valedor de las defensas en su pugna judicial, ha enarbolado la primera enmienda de la constitución americana para reclamar una decisión mucho más imparcial por parte del jurado que debe pronunciarse este otoño. 

«La demanda de Planned Parenthood no es más que un intento de intimidar y silenciar la verdad sobre su espeluznante práctica de aborto», dijo Staver. 

De hecho, en relación con la imparcialidad de la justicia y la administración a lo largo del proceso judicial desencadenado tras la publicación de los videos de Daleiden, los provida se han mostrado especialmente disconformes con  la orden de registro que la ex fiscal general demócrata, Kamala Harris, ordenó en 2016 contra el domicilio de Daleiden, que consideran una intromisión oportunista por parte de una política públicamente entregada a la causa del aborto y que volvió a ser recurrida la semana pasada por los abogados del activista nacido en Davis. 

Finalmente, al margen del desenlace que ofrezca el jurado, Daleiden y sus compañeros provida han querido reiterar que la ‘autenticidad, integridad y originalidad de los vídeos publicados en denuncia de las irregularidades practicadas por la compañía abortista Planned Parenthood, fue acreditada por una investigación forense independiente y competente’.

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