Imagen referencial / Pixabay
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Estaba anunciado desde finales de octubre y esta semana el Ministerio de Justicia de Perú iba a poner sobre la mesa una reforma de legal del aborto para ampliar los supuestos en los que tal práctica queda despenalizada.

En concreto, la propuesta de la ministra Ana Neyra pretendía legalizar la muerte provocada de un ser humano en su etapa de vida prenatal en el caso de que su concepción tuviera lugar en la trágica circunstancia de una violación sexual en menores de 14 años.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Sin embargo, la destitución del presidente Martín Vizcarra, acorralado por escándalos de corrupción, ha supuesto el cese automático de los miembros de su Gabinete, incluida Neyra, por lo que la propuesta de ampliación del aborto quedará aparcada.

La Constitución Política de Perú aborda en su comienzo los Derechos Fundamentales de la Persona y señala en su primer artículo: «La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado».

Esta declaración de principios está complementada con el enunciado del artículo 2.1 que especifica cuál es el primero de esos derechos fundamentales en el ordenamiento jurídico peruano: «A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a
su libre desarrollo y bienestar». Por si esta redacción pudiera resultar ambigua a alguien, se especifica: «El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece».

Aún más, al referirse al derecho a la no discriminación, se especifica, además de por los motivos habituales «origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica» se especifica que el derecho ampara a motivos «de cualquiera otra índole». Por ejemplo, ser concebido en violación.

El Código Penal de Perú penaliza el aborto excepto por indicación médica siguiendo la lex artis y contempla una pena menor (tres meses) cuando el aborto es resultado de una violación o el bebé está enfermo.

La reforma legal impulsada por Neyra estaba basada en un caso extremo de incesto en el que una menor pidió abortar tras ser violada y quedar embarazada. Dicha petición fue rechazada de acuerdo a la ley vigente. La menor abortó y fue acusada por ello. La organización Promsex, promotora del aborto en Perú se ha encargado de su defensa legal.

En contra del proyecto ahora extinguido se habían manifestado las organizaciones provida. Entre ellas, Giuliana Caccia, directora de la asociación personalista Origen, quien aseguró en declaraciones a ACI Prensa que los “proyectos de ley o leyes que buscan despenalizar el aborto en menores de edad tienen dos características que abonan en la línea de que no favorece a la menor de edad: Que requiere solo el permiso de uno de los dos padres o de un juez para realizarse; y que no requiere denuncia policial previa”.

“Esto se grafica mejor con un ejemplo: una niña vive con su padrastro y su madre. El padrastro la viola sistemáticamente. La madre, por amenaza del abusador, lleva a la niña a abortar. Dice que la abusó algún desconocido. La niña aborta. Y su madre la regresa a la casa con el abusador. ¿En qué parte se está protegiendo a la niña? La excusa de no poner la denuncia es que no se debe ‘revictimizar’ a la víctima con una denuncia, pero claramente parecería que la intención es que haya abortos como sea y no importa el contexto”, explicó Caccia, quien también es Magíster en Matrimonio y Familia por la Universidad de Navarra.

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