Un grupo de monjas pertenecientes de la congregación de las Hermanitas de los Pobres, a las puertas del Tribunal Supremo de los EE UU / thelittlesistersofthepoor.com
Un grupo de monjas pertenecientes de la congregación de las Hermanitas de los Pobres, a las puertas del Tribunal Supremo de los EE UU / thelittlesistersofthepoor.com

Algunos expertos legales señalan en estos días que el gobierno de Estados Unidos tiene la oportunidad de poner fin a la “persecución” legal contra las Hermanitas de los Pobres (Little Sisters of the Poor), algo que debería aprovechar.

El 16 de mayo pasado la Corte Suprema de ese país determinó, de forma unánime, que el gobierno no puede multar a la congregación de religiosas por no ceder ante el mandato abortista de la administración del presidente Barack Obama.

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«En un país dedicado a la libertad religiosa, el conflicto Iglesia-Estado a esta escala debe evitarse siempre que sea posible. Y una vez iniciado, debe cerrarse pronto y afectuosamente», declaró el abogado de la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) a los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) el 9 de septiembre.

Agregó que «ahora se ha explicado, con especial claridad, cómo el gobierno puede lograr sus políticas a largo plazo sin forzar a los que tienen sinceras objeciones religiosas”.

La ley de salud, aprobada en 2010, ordenó que el «cuidado preventivo» debía cubrirse en todos los planes de salud. En los reglamentos establecidos dos años después, el Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos (HHS) interpretó que todas las empresas e instituciones debían suministrar cobertura sanitaria a sus empleados incluyendo anticonceptivos, esterilizaciones y píldoras abortivas.

Posteriormente, el gobierno anunció un proceso para que las organizaciones sin fines de lucro opten por no seguir el mandato, pero muchos grupos –incluyendo las diócesis y las Hermanitas de los Pobres–, dijeron que el supuesto convenio todavía las forzaba a violar sus creencias religiosas. Más de 300 organizaciones denunciaron al gobierno por aquel mandato.

El alegato de las Hermanitas y otros demandantes como la Archidiócesis de Washington y el obispo de Pittsburgh, monseñor David Zubik, fue recibido por la Corte Suprema el 2015.

Después de recibir los informes, la Corte devolvió el caso en mayo a los Tribunales de Primera Instancia y dijo que tanto las monjas como el Gobierno debían encontrar una solución.

La Conferencia Episocpal Católica de los Estados Unidos propone planes de seguros suplementarios que contemplen coberturas ajenas a la doctrina católica

Según la Conferencia Episcopal estadounidense “la solución existe”. “Solo hay un camino hacia un acuerdo sobre el asunto y es que las Hermanitas y otras organizaciones sin fines de lucro elaboren las modificaciones al mandato”, afirmaron.

“Si las aseguradoras que trabajan con organizaciones sin fines de lucro tienen que proporcionar la cobertura de anticoncepción, esta tiene que darse a quienes la solicitan de forma independiente y conforme a su plan de salud”, así como “a través de una política separada, con un proceso de inscripción por separado, una tarjeta separada de seguros, una fuente de pago por separado, y una comunicación independiente «, agrega.

“Hay maneras concretas para lograr esto. Por ejemplo, los empleados que buscan la cobertura de anticonceptivos podrían tener un plan separado en la misma aseguradora, del mismo modo que una cobertura dental o de la vista. También podrían comprar un plan de salud con cobertura de anticonceptivos en las bolsas estatales creados en virtud de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible. El gobierno también podría crear un plan separado”, explicó el órgano colegiado episcopal.

«Los anticonceptivos no solo fallan en curar o prevenir problemas de salud, sino que causan dichos problemas», señalan los obispos

Además señalaron que de ninguna manera se puede aprobar el uso de anticonceptivos “debido a que está en contra de la enseñanza de la Iglesia”.

«Los anticonceptivos no solo fallan en curar o prevenir problemas de salud, sino que causan dichos problemas. De hecho, hoy en día existe una nueva industria de litigios contra los fabricantes farmacéuticos, debido a diversas lesiones por el uso de anticonceptivos», agregaron, citando la propia investigación del HHS que muestra un mayor riesgo de cáncer por el uso de anticonceptivos orales.

«Los demandantes hicieron su parte describiendo, de buena fe y con gran detalle, la forma de llegar a una solución amistosa. Sin embargo, los demandantes no pueden cambiar las regulaciones”.

Por ello, concluyeron los obispos, “una vez más, instamos al gobierno en los términos más fuertes posibles, para que termine esto de buena manera, y respete en su totalidad la objeciones religiosas sinceras y repetidas de una minoría sustancial de nuestra sociedad civil”.

* Traducido y adaptado por Diego López Marina de AciPrensa. Publicado originalmente en CNA.

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