Médicos por la Vida Argentina señaló que la condena al médico Leandro Rodríguez Lastra, por evitar un aborto, está “influenciada ideológicamente por donde se la estudie”.

El viernes 4 de octubre, el ginecólogo argentino fue condenado a un año y dos meses de prisión en suspenso y a dos años y cuatro meses de inhabilitación para ejercer cargos públicos; por no practicar un aborto en 2017, lo cual evitó la muerte de un bebé de 23 semanas de gestación y la de su joven madre.

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La sentencia fue leída por el juez provincial de Río Negro, Álvaro Meynet, que ya lo había declarado culpable por “incumplimiento de deberes de funcionario público” el 21 de mayo de 2019. 

Aún así la sentencia será impugnada y apelada por la defensa de Rodríguez Lastra, en los próximos días.

En conversación con ACI Prensa, María José Mancino, de Médicos por la Vida Argentina, explicó que la sentencia “va contra el derecho, contra la constitución, los tratados internacionales y otras normativas que defienden la vida desde la concepción; además está influenciada ideológicamente por donde se la estudie”.

“Río Negro es una provincia difícil, si bien los médicos respetan la vida, lamentablemente hay personas en el poder judicial coartadas por otros intereses ideológicos y de poder”, aseguró Mancino.

La médico explicó que Leandro Rodríguez Lastra “respetó a la mujer, a la embarazada y la salud, tal como lo ordena la práctica ética médica y nuestro juramento; la decisión fue en conjunto con todo su equipo de salud del hospital. El médico ejerció su derecho en equipo, y todos respaldaron la decisión”.  

Consultada sobre el amedrentamiento hacia los profesionales de la salud, Mancino respondió que si bien la resolución “puede sentar jurisprudencia” lo “que está en crisis es la sociedad, no la medicina. Lo que está en crisis es el hombre lleno de vacío y con ansias de poder, no el ejercicio digno de la vocación médica”. 

“No nos debemos sentir amenazados, debemos ser prudentes y honestos, y especialmente los jóvenes no permitirse adoctrinar y forzar a hacer nada que vaya en contra de sus conciencias, ni dañar la vida de ningún inocente”, alentó.

En ese caso la médico aseguró que se debe trabajar en equipo “unidos interdisciplinariamente entre las agrupaciones que buscamos el mismo objeto: seguir generando una cultura de la vida”.

No obstante, la fundadora de Médicos por la Vida Argentina alertó del peligro de “que nuestros gobernantes sancionen leyes persecutorias hacia el ejercicio de los profesionales sanitarios, especialmente los médicos, es decir, prohibiendo que puedan ejercer la libertad de conciencia, o acelerando al médico a realizar un aborto”.

En Argentina el aborto “no es ley” y ya existen “varios casos de médicos echados de sus trabajos como está sucediendo en países como Canadá. Aquí mismo, en varias provincias se está luchando por evitar las listas negras en objeción de conciencia”, explicó.

Sin embargo, “nos seguimos preguntando qué proceso judicial se le inició al grupo que administró misoprostol a la madre embarazada y que actuó por fuera de la ley. Se realizó ejercicio ilegal de la medicina y no vimos a la justicia actuar en esa dirección”, subrayó.

Al consultar si este caso sienta precedentes en temas como la eutanasia, Mancino alertó que las “verdaderas víctimas de esta cultura de la muerte, del progresismo disfrazado de modernismo” son “los enfermos terminales y las mujeres que sufren ante no sentirse apoyadas en una situación de vulnerabilidad”.

“Lo que está en crisis es el hombre, la persona, inmersa en ese dolor psíquico, emocional y físico que tal vez busca una salida efímera de ella. Hay principios claros contra todo lo que haga daño a la integridad física o la vida misma y los médicos seguiremos estando allí para aliviar, acompañar, curar y sostener la mano de nuestro paciente, pero nunca para matarlo”, reiteró Mancino.

“El paciente debe tener en claro que hay soluciones superadoras, instancias médicas como los cuidados paliativos y la terapia del dolor en el caso de enfermos terminales y acompañamiento de la mujer, mejora en la maternidad, entre otros; que las ciencias médicas avanzan en la mejora de este acompañamiento al ser humano. Los médicos estamos para respetarles la vida a las personas, evitar dañarlos, cuidarlos y asistirlos con todo respeto y dignidad”, concluyó.

.* Publicado originalmente por Giselle Vargas en ACI Prensa

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