Una niña de 13 años en Costa Rica, que quedó embarazada por la presunta violación perpetrada por su propio padre, rechazó la posibilidad de someterse a un aborto ya que con eso cometería “un crimen más grande” que el de su progenitor.

Así lo indicó Yorleny Sandoval, madre de la pequeña, en declaraciones a Noticias Repretel, en la localidad de Matina en Limón.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

“Ella vino donde yo estaba sentada y me dijo: mami yo no voy a cometer un crimen más grande que mi padre. Si Dios quiere, este nino va a nacer bien, él no tiene la culpa de lo que está pasando”, relató Sandoval.

«Voy a demostrarle al mundo que puedo salir adelante y voy a seguir estudiando durante el embarazo»

“Ella me dijo: mamá voy a seguir con mis estudios, voy a demostrarle al mundo que puedo salir adelante y voy a seguir estudiando durante el embarazo”, resaltó la madre de la niña que ahora tiene dos meses de embarazo.

La mamá de la pequeña de 13 años dijo además: “tenemos fe de salir adelante con el bebé y con mi hija”.

Las autoridades ya investigan el caso de la niña que fue presuntamente violada por su padre, un hombre de 49 años, el pasado mes de diciembre.

Después de ser detenido, el sujeto fue dejado en libertad con algunas restricciones mientras las pesquisas continúan para el completo esclarecimiento de los hechos.

«La violación es un acto horroroso que lesiona la dignidad»

El Obispo de Limón, Mons. Javier Roman Arias, lamentó lo ocurrido a la pequeña y recordó que “la violación es un acto horroroso que lesiona la dignidad y la integridad de la persona que la sufre”.

En su cuenta de Facebook, el Prelado indicó que en este caso es importante que las personas involucradas reciban atención para cuidar su salud física y psicológica.

También pidió que se les asegure las “oportunidades para una vida digna junto al bebé en gestación, cuya vida se debe igualmente proteger con el mayor de los cuidados, al ser otra víctima de esta lamentable situación”.

“Dichosamente la madre ha decidido tener a su hijo. No se puede agregar sangre a la sangre, y como sociedad debemos generar un diálogo sobre la protección de la niñez y su legítimo interés superior”, concluyó.

*Este artículo ha sido publicado originalmente en ACI Prensa.

Comentarios

Comentarios