Lynsey McCarthy-Calvert es una madre británica de cuatro hijos. Sus experiencias vitales con sus cuatro hijos le llevaron a formarse para ser matrona, una labor que venía desarrollando desde el año 2013… hasta que recientemente fue despedida como voluntaria de la organización Doula UK, con la que venía acompañando a unas 10 mujeres al año.

Nadie ha denunciado a MacCarthy-Calvert por mala práxis, ni ha cometido negligencia médica, ni ha violado la confidencialidad de las mujeres a las que ha ayudado a lo largo de estos años, no.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Entonces ¿cuál fue el motivo de su despido? Criticar unas indicaciones de una organización de investigación contra el cáncer en las que se eliminaba la palabra «mujeres» para referirse quienes eran destinatarias de una prueba consistente en obtener una muestra del interior de las vaginas.

En concreto, Cancer Research UK aseguraba la prueba del frotis vaginal es «relevante para todas las personas de 25 a 64 años con cuello uterino», informa The Christian Institute.

Lynsey consideraba que esta apreciación era cuando menos discutible, y publicó una foto en su perfil de Facebook acompañada la siguiente reflexión: «No soy ‘dueña de un cuello uterino’, no soy ‘menstruadora’, no soy un ‘sentimiento’. No estoy definida por usar un vestido y un lápiz labial. Soy una mujer: una mujer humana adulta».

Esta palabras hicieron mella en algunas personas defensoras de la ideología de género, que le transmitieron su malestar y la denunciaron a Doula UK, porque, según su argumento «se está olvidando de que no solo las mujeres dan a luz».

Tras cuatro meses de investigaciones por parte de Doula UK, Lynsey fue encontrada culpable de publicar contenidos que pudieran resultar ofensivos a los clientes.

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