La poderosa organización abortista Planned Parenthood comienza a recular poco a poco. Y es que los doce vídeos realizados por David Delaiden que mostraban el gran negocio que tenían montado con la venta de órganos y partes de bebés abortados han hecho mella en esta multinacional. A pesar del apoyo cerrado de Obama y Hillary Clinton, el Congreso y su mayoría republicana está investigando las cuentas de este grupo con el objetivo de retirarles la financiación pública.

En una carta dirigida a los Institutos Nacionales de Salud de EEUU, la presidenta de Planned Parenthood, Cecile Richards, anuncia que seguirá ofreciendo tejidos de fetos pero que ya no cobrará los gastos de gestión a las organizaciones a las que facilite los restos de bebés. Este cambio de política es para los grupos provida un reconocimiento de culpabilidad por parte de Planned Parenthood.

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Para el propio David Delaiden, “durante tres meses Planned Parenthood ha tratado de hacer pasar su esquema de ofrecer partes de bebés por dinero como algo totalmente legítimo”. De este modo, el activista provida que destapó el escándalo se pregunta  “si el dinero que han estado recibiendo por las distintas partes de los fetos era verdaderamente legítimo, por qué cancelarlo”. En su opinión, la carta de Cecile Richards demuestra que en realidad las prácticas que realizaban provocaban un gran “margen de beneficios” para la multinacional abortista.

Delaiden: “Si el dinero que han estado recibiendo por las distintas partes de los fetos era verdaderamente legítimo, por qué cancelarlo”

Según recoge The Daily Signal, los responsables del Centro para el Progreso Médico, que encargaron los vídeos de Delaiden, sospechan que Planned Parenthood ha realizado este cambio tras una calculada maniobra para evitar así ser procesado y poder seguir manteniendo las millonarias subvenciones públicas que recibe por parte de los contribuyentes estadounidenses.

“Cecile Richards no entiende nada”

Por su parte, el director ejecutivo de la agrupación provida Pro-Life Action League, asegura de manera categórica que “Cecile Richards simplemente no lo entiende”. A su juicio, lo que ha horrorizado a la gente –y provocó protestas en todo el país- no es que Planned Parenthood pueda beneficiarse con la venta del tejido fetal, sino que se haya quedado con partes del cuerpo de los ninos abortados y encima bromeando sobre ello.

Mientras tanto, el abogado de la organización de letrados Alliance for Defending Freedom, Kellie Fiedorek, explica que “la señora Richards no explica ni una sola vez cómo Planned Parenthood calcula el coste de la adquisición de restos fetales con el fin de venderlos porque simplemente no puede”. Por ello, el letrado indica que “el pueblo estadounidense tiene derecho a llegar al fondo de estas perturbadoras actividades y exigir que ni un centavo más de sus impuestos vaya a financiarles”, tal y como informa Life Site News.

Mientras tanto, la directora de la organización abortista internacional afirma en la carta que todas las acusaciones son “categóricamente falsas” y que ahora “va a ir más allá para eliminar toda justificación de ataque a Planned Parenthood en promoción de una política antiaborto”.

Subvenciones que iban a parar a viajes, fiestas de lujo…

Pero los problemas se acumulan para Richards. El congresista republicano, Jason Chaffetz, presentó el pasado septiembre un informe con numerosos escándalos económicos que se sumaban a la bomba que supuso la emisión de los vídeos con la venta ilegal de bebés. Según el texto del comité investigador, Planned Parenthood ha destinado una buena parte de las subvenciones públicas que recibía a lujosos viajes, eventos con celebridades y a pagar magníficos salarios a sus empleados.

Según el informe del Congreso estadounidense, entre 2009 y 2013, Planned Parenthood y sus organizaciones relacionadas pagaron a la presidenta, Cecil Richards, más de dos millones de dólares (1,74 millones de euros). Unos 14.000 dólares diarios (12.232 euros) han ido a parar a los viajes de lujo de los directivos.

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Nacido en Madrid pero natural de Ocaña se licenció en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Sus primeras incursiones periodísticas las hizo en la prensa local y regional, hasta que llegó a la Agencia EFE. Poco después inició una nueva aventura en Libertad Digital, diario en el que aterrizó en 2008 y del que fue redactor jefe y responsable de la información religiosa. Es articulista habitual de Religión en Libertad y ha colaborado en otros medios escritos como Revista Misión o El Medio y audiovisuales como esRadio e IntereconomíaTV.