A partir de ahora habrá que remarcar el 17 de setiembre en el calendario de la historia del movimiento pro vida en América Latina. Una fecha que se suma al 8 de Agosto del 2018, cuando la legalización del aborto fue derrotada en Argentina.

Es que el 17 de setiembre los pro vida ecuatorianos lograron detener un proyecto de ley pro aborto luchando contra el poder político y buena parte del poder mediático secuestrado por grupos abortistas. La Asamblea Nacional del Ecuador necesitaba 70 votos para aprobar la norma y muchos ya daban por descontado la victoria abortista con 75. La realidad fue que al terminar la votación el aborto obtuvo solo 65 votos, mientras que 59 diputados se manifestaron en contra del proyecto y 6 se abstuvieron de votar. Al no superar la barrera de los 70, el proyecto no logró ser aprobado.

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El resultado ha mostrado una vez más la realidad de un país cristiano y pro vida que se expresó públicamente para defender sus convicciones. Es una auténtica tendencia política pro vida que seguro tendrá mucho peso en las próximas elecciones presidenciales del país andino, en el 2021.

Durante más de 2 años, grupos abortistas con apoyo del actual gobierno estuvieron trabajando para incluir 5 causales de aborto no punible en el proyecto de reforma del Código Integral Penal – COIP del Ecuador. El abanico de posibilidades que se querían aprobar iba desde aborto por violación –sin necesidad de presentar prueba alguna– a enfermedad del niño por nacer – ¡el aborto, en este caso, podría realizarse durante los 9 meses de embarazo!– pasando por las consabidas causales de incesto o inseminación no consentida. En la práctica, una auténtica legalización encubierta del aborto.

Pero la población nunca estuvo al tanto de todo lo que incluía la reforma. Los últimos meses los abortistas concentraron un discurso muy emotivo y efectista: “las mujeres violadas no deberían ser encarceladas si abortan”. No mencionaban nada acerca del resto del paquete. Y sobre esa premisa montaron su estrategia comunicacional: hicieron repetir “aborto por violación” a sus voceros, ya fueran asambleístas, periodistas, ONGs abortistas, encuestadoras. Una campaña bien planeada que los pro vida no podían contrarrestar y que hacía pensar que el aborto finalmente se legalizaría.

¿Por qué ganó la Vida finalmente?

Todo cambió dos semanas antes de la votación. La vida ganó porque los provida de Ecuador se organizaron y buscaron herramientas para entender la realidad. Juntaron sus talentos en diferentes áreas para ponerlos a trabajar de manera articulada, hombro a hombro, mediante dos consignas: unidad y profesionalidad.

Se tomaron un “tiempo fuera” de todo el activismo que llevaban para estudiar el escenario. Al hacerlo, recordaron que el desafío que enfrentaban era de naturaleza política, ya que la mayoría de asambleístas eran impermeables a cualquier argumento de tipo moral o jurídico. Algunos porque son promotores convencidos del aborto y otros porque sucumbieron a la fuerza de la comunicación política de los abortistas, acomodándose a su mainstreaming.

Entonces los provida vieron claro que era hora de cambiar de enfoque, empezar a hablar a los Asambleístas en su “idioma”, utilizando herramientas de comunicación política.

Las fichas se fueron moviendo. Personas y movimientos como el Frente Joven, el Frente Nacional por la Familia Ecuador, Ecuador Provida entre muchos otros se pusieron a trabajar y a coordinar. RELEASE, División de Population Research Institute montó un seminario de varios días para estudiar el escenario y determinar qué herramientas eran las más adecuadas. Se armó una auténtica estructura informal y fraternal de trabajo cuyos fines fueron:

• Entender mejor lo que estaba pasando.
• Analizar las posibilidades en función del desafío y de los recursos propios.
• Concentrar esos recursos en objetivos claves, evitando la dispersión.
• Ordenar las ideas y la información sobre los actores más importantes de ese escenario político para convertirlas en un plan de acción.
• Y en todo, tener una mentalidad ganadora. Dejar la actitud defensiva y pasar al “ataque”.

Fueron algunos días de calma en los que los provida se dieron cuenta de que habían caído en la trampa del discurso abortista, validando que la votación era sobre el “aborto por violación”: cuanto más luchaban contra esa idea, más afianzaban a los grupos abortistas. Era hora de cambiar las coordenadas de la comunicación política. Y para eso hicieron un plan, aplicando algunas de las herramientas de RELEASE y los talentos y habilidades de cada quien.

Primero se lanzaron a cuestionar la idea reductiva del debate que habían instalado los pro aborto y revelaron en toda su extensión el contenido del proyecto que se iba a votar. En otras palabras, dieron a conocer a los asambleístas y a la población ecuatoriana lo que en realidad estaba pasando: una verdadera legalización del aborto durante los 9 meses del embarazo con 5 causales.

Segundo, les recordaron a los asambleístas que estaban allí por el voto del pueblo ecuatoriano, que en general se opone a la legalización del aborto. Y como las elecciones están muy cercanas, el mensaje se volvió totalmente entendible para los políticos. Líderes de los partidos, principales candidatos a la Presidencia, comenzaron a escuchar y a entender. Uno de ellos, Guillermo Lasso, de clara opción pro vida, dijo en un programa de TV que si se aprobase la norma, él prometía derogarla inmediatamente.

Fueron cruciales los grupos de redes sociales. Docenas de activistas pro vida de distintas organizaciones se articularon en una red que cubrió todo el país. Durante una semana los primeros trending topics de twitter fueron: #COIPLegalizaElAborto #VotoProvida2021 #ConAbortoNoTeVoto (eslogan ya usado en Argentina con mucho éxito). Pronto los medios de comunicación masivos comenzaron a invitar a voceros pro vida. El mensaje era el mismo: “están tratando de legalizar el aborto”, desplazando del espacio público la media verdad del “aborto por violación”.

El lunes 16 de Setiembre el obispo de Guayaquil Monseñor Luis Cabrera Herrera, ofm, convocó a una jornada de oración en la Catedral. Cientos de católicos y algunos pastores evangélicos se unieron a la oración. El hastag #CristianosUnidosPorLaVida se convirtió rápidamente en el top trending topic en Twitter.

A este momento, el lobby abortista entró en pánico. No podía instalar de nuevo su discurso de “aborto por violación” estaban fracasando en twitter, aun usando bots. Los medios masivos de comunicación, afines al sector abortista, también lo intentaron, pero no tenían la misma capacidad de penetración que las redes sociales. Un tsunami de tweets, con videos e imágenes creativas, anuló la maniobra de desinformación abortista. Se impuso un nuevo mainstreaming pro vida que abrió los ojos a suficientes asambleístas.

En su desesperación el lobby abortista hizo adelantar la fecha de votación, que originalmente estaba anunciada para el miércoles 18, poniéndola el martes 17. Se habían enterado que varios buses de entusiastas providas partirían desde la ciudad de Guayaquil (en la costa) para manifestarse frente a la Asamblea Nacional en Quito (la sierra) viajando durante toda la noche. Pero nada pudo contra el entusiasmo provida. También se adelantó el convoy de buses, con activistas de la vida que dejaron atrás obligaciones familiares y de trabajo.

Y llegó el día de la votación. El ambiente fue tenso hasta el último momento. Ni los provida ni los abortistas tenían una idea exacta de cuántos votos había a favor y cuántos en contra. El resultado fue una sorpresa amarga para el lobby abortista que había manejado las cosas a su antojo durante dos años y que nunca esperó una respuesta tan rápida y tan contundente que arruinara sus planes en el último tramo.

Los provida, que habían pasado todo el día afuera de la Asamblea, estallaron en una algarabía sin límites. Miles de ciudadanos festejaron allí y en redes con el hashtag #GanóEcuadorGanóLaVida y #EcuadorProvida».

Carlos Polo, consultor y activista internacional que pasó varios días con los valientes pro vida ecuatorianos, lo pone en perspectiva: “Cuando los grupos de ciudadanos se toman el tiempo de pensar y discutir con calma puntos de vista, informaciones e ideas, guiados por herramientas de análisis y comunicación política, resulta que su fuerza se potencia. En Ecuador parecía que Goliat aplastaría a David, pero con la energía de este pueblo bien dirigida al punto exacto, hasta una pequeña piedra es suficiente para ganar. Tenemos que seguir en esta línea.”

Los providas de Ecuador saben que los abortistas continuarán buscando la legalización del aborto y que no habrá que bajar la guardia frente a sus iniciativas. Tienen muy claro que deben promover una agenda a favor de la vida, la familia y la libertad civil para ver libre a su país de colonialismos ideológicos del control natal y del aborto.

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Carlos Beltramo y Carlos Polo son directores del Population Research Institute para las oficinas de Europa y América Latina respectivamente con enfásis en el desarrollo de herramientas de participación política. A través de RELEASE, división de Population Research Institute, realizan con consultorías y cursos de entrenamiento a más de 100 organizaciones pro vida y pro familia en 18 países de América Latina, España y Norteamérica. Coautores del libro 'Análisis de Escenario con Mentalidad de Ajedrecista' (2012) y 'Que no decidan por ti. Todos pueden hacer política en la era de la posverdad' (2018).