Shane Haley vivió unas pocas horas antes de morir por anencefalia. / Facebook
Shane Haley vivió unas pocas horas antes de morir por anencefalia. / Facebook

«Quisimos aprovechar al máximo su vida» dijeron sus padres al hablar sobre la importancia y el valor de la vida, incluso aunque sea demasiado corta. Shane Haley vivió sólo cuatro horas pero sus padres afirman que «se sienten afortunados porque vivió toda su vida entre los brazos de quienes más le querían».

Dan Haley y Jenna Gassew han querido contar la historia de su bebé, al que diagnosticaron anencefalia durante el embarazo. Se trata de una enfermedad rara con la que se reduce drásticamente la vida tras el parto. Sabían que iba a morir muy poco después de nacer, por lo que decidieron cumplir por él una ‘lista de deseos’ antes del parto.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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A pesar de que el diagnóstico de la enfermedad fue devastador para ellos, siempre han considerado que era su hijo y «nosotros éramos sus padres y lo que queríamos era cuidar de él tanto como pudiéramos». Por ello, decidieron que desde el vientre de su madre visitaría todos los lugares que a cualquier nino le gustaría ver.

Los Haley realizaron numerosos viajes por su bebé. / Facebook
Los Haley realizaron numerosos viajes por su bebé. / Facebook

El matrimonio ha explicado en numerosas ocasiones que, aunque la esperanza de vida que le dieron era muy corta, decidieron proporcionarle una vida «llena de aventuras y amor», aunque no hubiera nacido.

Una lista de deseos cumplida antes de nacer

Los Haley pensaron que documentar todo el embarazo de Jenna era un proceso reconfortante y de esta forma, recordarían toda su vida el tiempo que habían pasado juntos. En la lista incluyeron actividades como asistir a un partido de béisbol, pasear por el zoo o visitar Nueva York.

Dan Haley: «sigue siendo nuestro hijo, un diagnóstico no cambia nada»

«Él sigue siendo nuestro hijo, un diagnóstico no cambia nada» asegura con firmeza Dan Haley, que entiende que «desde el momento en que te conviertes en padre haces todo lo posible por tu hijo».

Los Haley vivieron cada minuto del embarazo de Jenna. / Facebook
Los Haley vivieron cada minuto del embarazo de Jenna. / Facebook

Las fotografías que tomaban de sus aventuras las iban colgando en su página de Facebook y poco a poco su historia se convirtió en viral. El pequeño comenzó a tener miles de seguidores incluso antes de haber nacido.

Una historia que ayuda a familias en la misma situación

Todo comenzó cuando el matrimonio se dirigía de vuelta a casa por una carretera helada y sufrieron un accidente que, por fortuna, no dejó aparentemente heridos. Por precaución, y como Jenna estaba embarazada de unas 12 semanas, el matrimonio decidió ir al hospital para comprobar el estado del bebé. Aunque la ecografía que le realizaron no mostraba ningún daño, los análisis posteriores revelaron que el choque le provocó una hemorragia y les instaron a visitar un especialista.

A pesar de la anencefalia los padres de Shane nunca se plantearon abortar

Jenna cuenta que no entendió la preocupación de los médicos porque había visto cómo el bebé se movía en su interior. Pero recibió las noticias que ningún padre espera oir. La tasa de supervivencia se reduce de manera muy significativa en casos de bebés con anencefalia. El doctor les propuso abortar.

Dan Haley y su mujer Jenna. / Facebook
Dan Haley y su mujer Jenna. / Facebook

Ellos no dudaron en seguir adelante con su embarazo e hicieron pública la fecha prevista del nacimiento del bebé, al que decidieron llamar Shane Michael Haley. Fue un tiempo marcado por las lágrimas y la angustia en cada visita que realizaban a los médicos, pero nada les desanimó.

Más de 900.000 personas siguieron su viaje en Facebook 

Así surgió la idea de crear una página de Facebook en la que publicar los recuerdos que crearían los tres juntos y que serviría para que su familia y amigos pudieran seguir sus aventuras.

Cada viaje estaba destinado para disfrutarlo con el nino que «nos dio el título más grande del mundo, ser padres». Fue un amigo de la familia quien les pidió publicar su historia y poco a poco, el pequeño Shane se hizo popular.

Shane Haley, con anencefalia, a los pocos minutos de nacer / Facebook
Shane Haley, con anencefalia, a los pocos minutos de nacer / Facebook

Finalmente, el pequeño nació. Sin salir siquiera de la habitación, el bebé fue bautizado acompañado por 23 familiares que le esperaban impacientes. Su vida duró unas pocas horas pero sus padres están orgullosos que el caso de Shane sirva para concienciar a la sociedad que este tiempo deja una huella imborrable y cada vida es valiosa y debe ser protegida.

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