El Royal London Hospital renuncia definitivamente a dar la batalla legal contra la decisión del juez McDonald de permitir a los padres de la niña Tafida Raqeeb trasladar a su hija a un hospital en Italia, donde un equipo médico va aplicarle un tratamiento al que los galenos ingleses habían renunciado, apostando por retirar el soporte vital a la menor.

Ello, pese a las altas probabilidades que existían de un largo recorrido judicial teniendo en cuenta los precedentes casos de los niños Alfie Evans y Charlie Gard que impidieron que sus padres procuraran cuidados médicos que los médicos británicos no querían proporcionarles.

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La cadena de centros sanitarios al que pertenece el Royal London Hospital, Barts Health, ha confirmado a Actuall que ha decidido no recurrir la sentencia. En una nota, Alistar Cheeser, médico jefe de Barts Health NHS Trust especifica que «el Tribunal Superior sopesó las consideraciones clínicas y éticas y decidió sobre el equilibrio las pruebas que el tratamiento de soporte vital debía continuar. Después de una cuidadosa consideración con respecto a las implicaciones más amplias de la sentencia, hemos decidido no apelar».

Del mismo modo, continua Cheeser, «nuestros médicos y enfermeras continuarán brindando a Tafida la mejor atención posible mientras siga siendo nuestra paciente. También apoyaremos a la familia mientras realizan gestiones alternativas para el cuidado de Tafida».

Por último, Cheeser ha agradecido la labor del juez McDonald: «Esta es una situación difícil para todos los involucrados, y estamos agradecidos con el juez por su criterio sobre lo que es mejor para Tafida en las circunstancias únicas y desafortunadas establecidas en su fallo».

Satisfacción del abogado de la familia

Paul Conrathe, el abogado de la familia Raqeeb, ha expresado su satisfacción por el resultado obtenido («me siento como en la luna») en una entrevista concedida a la plataforma CitizenGO y ha apuntado a la posibilidad de que la niña pueda viajar a Italia con sus padres en el plazo de 10 días.

«Creo que los padres la querrían allí mañana, pero solo tenemos que poner en orden las cuestiones logísticas. Probablemente dentro de los próximos 10 días«, sugiere, al tiempo que recordaba la emoción con la que los padres recibieron la noticia de la sentencia favorable.

Conrathe también subraya el papel de las organizaciones cívicas que, como CitizenGO, han movilizado un masivo apoyo internacional a la familia, lo que ha sido esencial dadas las circunstancias.

«El apoyo que ha recibido la familia ha sido enormemente significativo. Si uno se pone por un momento en el lugar de los padres cuya hija podría morir como resultado de la sentencia… Este ha sido un momento muy difícil», detalla el abogado, que insiste en que el apoyo recibido por la familia «ha sido esencial para ayudarlos a seguir adelante», incluida la ayuda financiera para afrontar un caso costoso como este.

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