Los estudiantes de la Universidad de Indiana utilizan hígados, riñones y cerebros para fines experimentales/Archivo EFE.

La reciente decisión de un juez federal de Indiana permitirá que la Universidad de este Estado continúe usando cerebros, hígados y riñones de bebés abortados para experimentos.

En 2016 la Universidad demandó al Estado después de que los legisladores aprobaran una ley que prohibía la adquisición, recepción, venta o transferencia de partes del cuerpo de bebés abortados. Incumplir la normativa sería considerado un delito grave.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

El propósito de la ley era detener la venta de partes del cuerpo de los bebés abortados. Hacía solo un año que había salido a la luz el escándalo de Planned Parenthood y otras instalaciones abortistas que venden ilegalmente tejidos y partes fetales, y la opinión pública estaba conmocionada por tales revelaciones.

La propia Universidad reconocía en sus alegaciones que obtenía tejidos de cerebros, hígados y riñones

Sin embargo, una decisión judicial permitirá ahora a la Universidad de Indiana continuar con los espeluznantes experimentos. Además, el fallo supone que gran parte de la ley destinada a prohibir el tráfico de partes de bebés abortados no se podrá aplicar.

«Estamos muy decepcionados con este fallo», dijo a LifeNews Mike Fichter, presidente y CEO de Indiana Right to Life.

«El propósito de la ley era evitar el tráfico de partes de bebés abortados en nuestro Estado» afirma.

En sus alegatos, la propia Universidad reconoció que obtiene tejido de órganos como cerebros, hígados y riñones para experimentos, pero argumentó que la definición de la ley de tejido fetal es demasiado «vaga» al definirlo como «tejido, órganos o cualquier parte de un feto abortado».

Fitcher, por su parte, espeta que «el lenguaje y la intención de la ley es claro».

Comentarios

Comentarios