Mariana nació el pasado mes de agosto con síndrome de Down /http://www.mihijodown.com
Mariana nació el pasado mes de agosto con síndrome de Down /http://www.mihijodown.com

Las personas con trisonomía 21, comúnmente conocida como síndrome de Down corren el peligro de ser abortadas. La medicina ha avanzado hasta tal punto que con una “simple” prueba se puede detectar anomalías en el feto. Este diagnóstico prenatal conocido como la prueba de ‘amniocentesis’ puede ser clave para saber si el bebé tiene síndrome de Down.

Sin embargo, la medicina no ha avanzado en este sentido para ayudar a los padres a que se preparen para la llegada de un hijo con necesidades determinadas, sino más bien les han dado ventaja para poder “deshacerse del problema” antes de que nazca.

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El 90% de los bebes con síndrome de Down son abortados

Los datos avalan esta idea, la realidad española es que desde finales de los años 80 el número de ninos con síndrome de Down ha descendiendo considerablemente. Los Down están en peligro de extinción, los padres son responsables de su desaparición y los médicos sus cómplices.

Actuall apuntaba que España está entre los tres países con menor índice de nacimientos de personas con esta discapacidad. El 90% de fetos diagnosticados con trisonomía 21 han sido abortados.

Sin embargo, todavía hay casos como el de Mariana y su ginecóloga.

Una madre consciente de lo valiosa que es la vida de su bebé y una doctora responsable que supo aconsejar y respetar la vida que estaba por nacer.

Por ello, esta madre ha decidido escribirle a su doctora una carta de agradecimiento por la atención recibida durante las visitas. En la carta, Mariana relata los momentos más difíciles que tuvo que afrontar cuando sospechaba que su bebé tenía una discapacidad.

Mariana acudió a la ginecóloga con miedo para comprobar si su bebé tenía algún tipo de discapacidad

En la semana 20 de embarazo, el miedo se apoderó de Mariana ante el diagnostico prenatal de ventriculomegalia, que se define por el aumento de tamaño de uno o los dos ventrículos laterales, por lo que fue remitida a la doctora que la ha tratado hasta el final de su embarazo.

La ginecóloga, haciendo buena práctica de su profesión, examinó minuciosamente en la ecografía alguna anomalía en el bebé y confirmó que su hija iba a nacer completamente sana. En la última sesión le pidió a la madre que le enviara una foto de su pequeña cuando naciera.

Finalmente Mariana, que lleva el nombre de su madre, nació con síndrome de Down para asombro de todos. Aún así su madre, como prometió, le envió a la ginecóloga la fotografía con su hija y un mensaje: «En su día nos dijo que le enviáramos una foto de Mariana si todo salía bien, así que aquí tiene la foto, y comprobará que no pudo salir mejor».

Mariana junto a su hija con síndrome de Down/www.mihijodown.com
Mariana junto a su hija con síndrome de Down/www.mihijodown.com

La web Mi hijo Down ha publicado la carta integra de esta madre titulada: «Gracias, doctora: mi hija es el bebé con síndrome de Down más bonito del mundo» que a continuación reproducimos.

«Estimada doctora,

Soy Mariana de Ugarte, supongo que no se acordará de mi ya que somos muchas las que pasamos por su consulta. Me vio por primera vez en la semana 21 de mi embarazo. Mi ginecólogo le llamó personalmente para que me atendiera con urgencia, ya que en la eco de las 20 semanas que me hicieron en otra clínica se detectó una ventriculomegalia en mi bebé y me dijeron que podría ser síndrome de Down.

Llegué a su consulta muerta de miedo y al mismo tiempo esperanzada. Me habían hablado muy bien de usted, tanto profesional como personalmente, y he de decirle que salí de allí encantada por su trato, su sonrisa y su forma de trabajar.

«Íbamos a tener al bebé de cualquier modo y usted lo respetó»

En esa primera eco, a la que asistió también otra colega suya (porque 4 ojos ven más que 2), se confirmó la ventriculomegalia, sin embargo, tras buscar y examinar cada rincón del cuerpecito de mi bebé, respiramos aliviados cuando nos dijo que si bien había que hacer un control mensual, hablar de síndrome de Down parecía excesivo.

Aún así nos informó del protocolo a seguir, que terminaba en la recomendación de realizar una amniocentesis. Nosotros le explicamos que descartábamos la opción de realizar esta prueba, ya que lo que se iba a buscar con ésta no eran alteraciones o enfermedades que pudieran tener tratamiento intrauterino, y nosotros tendríamos el bebé de cualquier modo. Lo cual usted respetó sin insistir en ello nunca más, y yo se lo agradezco.

Volvimos en tres ocasiones más, todas ellas nerviosos y con miedo, pero su forma de proceder siempre nos tranquilizaba y nos hacía salir de su consulta aliviados, hasta que en la semana 32 salimos aliviados del todo cuando nos dijo que podíamos estar tranquilos, la ventriculomegalia había desaparecido del todo, y nos dijo que si fuera la primera vez que me veía, no hubiera sospechado que en su día mi bebé tuvo una ventriculomegalia. ¡¡Benditas sus palabras!! ¡¡Que buen verano y fin de embarazo pasamos gracias a usted!!

Mariana nació dos semanas antes de lo previsto con síndrome de Down

Mariana (así se llama mi hija), se adelantó 2 semanas y 5 días, nació el 18 de agosto en la  madrileña clínica de la Milagrosa y es el bebé con síndrome de Down más bonito del mundo, estamos felices con ella, y sin duda es para nosotros una bendición de Dios.

Le escribo para darle las gracias por no haber visto nada en las ecografías. Sé que suena raro, pero si no vio nada es porque mi bebé está muy bien. Su corazón, que con tanto mimo usted examinaba en cada ecografía, está perfectamente, tal y como usted dijo. Sé que si hubiéramos descubierto esto durante la gestación, no habría disfrutado de igual manera de mi embarazo.

Y sin embargo, cuando la pediatra me comunicó que mi hija tenía síndrome de Down, no voy a negarle que fue un shock terrible y que lloré hasta deshidratarme, pero en cuanto la cogí en brazos y le vi la cara redonda, la misma que me había enseñado usted en la primera eco, se me encogió el corazón y fui la persona más feliz del mundo.

Si usted me hubiera dicho en la semana 28 que mi hija tenía síndrome de Down, tendría que haber esperado aun 12 semanas para experimentar esa alegría, 12 semanas que seguramente hubiera pasado angustiada… así que de verdad le doy las gracias.

Todo esto se lo escribo porque en su día nos dijo que le enviáramos una foto de Mariana si todo salía bien, así que aquí tiene la foto, y comprobará que no pudo salir mejor.

Le mando un saludo,

Mariana de Ugarte Blanco»

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​Madrileña, ​G​raduada en ​P​eriodismo y ​C​omunicación ​I​ntegral por la ​U​niversidad Francisco de Vitoria. Graduada en ​L​ocución de ​R​adio y ​D​oblaje de ​C​ine. Comenzó en el periódico universitario, ​se ha formado en ​E​uropa ​P​ress​ y colabora como bloguera en The Shed Coworking​. Está ​comprometida con la vida y los valores​ ​poniendo su voz allí donde lo importante este.