Ana Mercedes Díaz, exrectora del Consejo Electoral Nacional de Venezuela.
Ana Mercedes Díaz, exrectora del Consejo Electoral Nacional de Venezuela.

Cuenta una fábula que llegaron a un rey dos estafadores que se hacían llamar sastres. Afirmaban que eran capaces de elaborar una de las mejores telas jamás vista ante los ojos humanos. Solo necesitaban el dinero para comprar los materiales y hacerle al rey un traje inolvidable. Sin embargo, era un tela tan especial que solo era visible ante los ojos de aquellas personas que no fueran estúpidas. Por supuesto, tal tela no existía. Ante la imposibilidad de ver la tela, el rey mandó a dos criados para que se cercioraran de cómo iba su traje; éstos, con miedo de que la sociedad se diera cuenta de que por no ver la tela “eran estúpidos”, alabaron el gran trabajo de los “sastres”. Al llegar el día en el que el rey tuvo que ponerse su traje, nadie fue capaz de admitir que no veía nada.

Montado en su caballo, salió por las calles de la villa y todas las personas, conocedoras de la cualidad especial de la tela, alabaron la vestimenta del monarca. Cuando, de repente, un niño gritó: “¡El rey va desnudo!”. Y tal grito pareció remover las conciencias de todos aquellos que presenciaban el desfile, primero con murmullos y luego a voz en grito todos empezaron a chismorrear “el rey va desnudo”, “el rey va desnudo”; los cortesanos del rey y el mismo rey se dieron pronto cuenta del engaño y cuando fueron a buscar a los pícaros al castillo, estos habían desaparecido con todo el dinero, joyas, oro, plata y sedas que les había sido entregado para confeccionar el vestido del rey.  

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“La fábula del rey está desnudo es el socialismo en el mundo”, esa es la afirmación que hace a Actuall la venezolana Ana Mercedes Díaz, experta en procesos electorales internacionales y exrectora del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, donde trabajó entre 1979 y 2004, momento en el que descubrió un enorme fraude electoral.

Díaz habla sin tapujos de la situación venezolana. En la conversación destaca el paralelismo que existe entre España y Venezuela, el peligro que corre España en manos de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y el desafío independentista. Del problema de la corrupción como política de Estado y de la necesidad de una injerencia humanitaria en Venezuela.

¿Cómo es posible, desde su experiencia como experta electoral, que siga en el poder Maduro? ¿Con qué apoyos externos cuenta?

Maduro cuenta con apoyos externos de otros continentes. Cuenta con China, con Rusia…Los venezolanos, en América, estamos apostando por Donald Trump, porque él tiene claro el problema que hay en Venezuela.

Lo que pasa es que en este problema geopolítico de Venezuela hay otros factores que están presentes como es el ‘castrocomunismo’. Nos extraña, por ejemplo, que hasta en la ONU Colombia haya votado a favor de levantar el embargo de Cuba, son votaciones que no se entienden. ¿Qué pasó con Cuba? Cuba se desintegró, Fidel Castro destruyó un país, separó familias, convirtió a la gente en ‘mendigodependientes’ del Estado (el Estado te da el arroz y el huevo que te vas a comer, pero no hay trabajo). ¿De qué vive Cuba, de la pornografía infantil, del sexo, de la prostitución?  Cuando la gente va a Cuba lo que presencia son los hoteles donde van los turistas pero, ¿qué pasa con la otra cara?¿Por qué la gente sigue saliendo en balsa de Cuba, por qué prefieren que les coman los tiburones a seguir viviendo ahí? Hay un problema de castrocomunismo que quizás la gente no entiende.

En Venezuela convergen varios factores: el castrocomunismo, que se inicia cuando Chávez le entrega a Fidel Castro Venezuela.  De hecho, es el único caso en el mundo en el que la invasión ha sido consentida. Chávez hizo eso a cambio de que Fidel Castro le diera la fórmula secreta para saber cómo mantenerse in saecula saeculorum en el poder. Por eso entra en Venezuela y empieza a minar todo.

Aquí comienza el segundo factor, la corrupción como política de Estado y la inseguridad que se va expandiendo por Venezuela. Vi un vídeo en el que un cubano decía literalmente: “Óyeme tú, aquí hay que corromper a todo el mundo, hay que corromper a la esposa, a los hijos… Porque cuando tú corrompes a la gente la tienes agarrada por lo huevos [con perdón de la expresión, acota], porque no te pueden delatar”. Entonces, cuando vi este vídeo dije: ¡Uau, la corrupción como política de Estado! En una mente normal no entra que el Estado instaure una política de corrupción para tener a todo el mundo comprado, pero es así. Sobre la política de expropiación, cómo va a pensar una persona que el Estado va a querer expropiar a todo el mundo y quitar los medios de producción para arruinar a la gente. Esa es la política del Estado. En Venezuela comenzamos a tener 25.000 homicidios al año. ¡Una cosa jamás vista! ¿Por qué? Es la política del Estado para que la gente se fuera.

“¿A qué va Sánchez a Cuba? A informarse, a aprender, a que le expliquen cómo va la cosa, por dónde se tiene que meter, qué tiene que hacer para mantenerse en el poder”

Ahora el éxodo es mucho mayor, pero en los primeros años, cuando comenzó todo, empezaron a salir las familias de clase media pudiente, porque te mataban por un teléfono, había muchos atracos… Estas políticas de Estado de inseguridad y corrupción no caben en la mente de una persona normal, pero resulta que esta es la metodología que usan para quedarse en el poder, para que nadie le pueda desbancar.  ¿Qué consiguió Fidel en Cuba? Poder y territorio.

¿Podría España llegar a ser Venezuela?

A mí la gente me dice que “España no es Venezuela”, y yo me río porque yo también decía: “Venezuela no es Cuba”. No se trata de Venezuela, Cuba o España, no se trata de los países sino de la mente humana y de lo que uno cree. Por ejemplo, en el caso de España, Pedro Sánchez llega al poder de carambola y empieza a mover fichas por aquí y por allá. Está jugando a quedarse en el poder y eso lo tienen que ver los españoles. Hay algo que quiero que quede claro, en noviembre el señor Sánchez viaja a Cuba. Hace más de 30 años que no viajaba a Cuba un presidente español. ¿Es que eso no les dice nada a los españoles? ¿A qué va Sánchez a Cuba? A informarse, a aprender, a que le expliquen cómo va la cosa, por dónde se tiene que meter, qué tiene que hacer para mantenerse en el poder. Está haciendo lo mismo que hizo Chávez, formarse e ir cediendo posesiones.

“España entera es un país, pero fragmentada, ¿qué es? Y eso es lo que tienen que entender los españoles”

Yo hablo de tres personas: José Luis Rodríguez Zapatero, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Los españoles tienen un cóctel súper peligroso, que puede originar que España en unos años se desintegre completamente. Es algo hasta bíblico: “Ninguna casa dividida prospera”.

Eso es lo que hace el castrocomunismo. Dividir. Divide entre ricos y pobres, blancos y negros, en estudiantes y no estudiantes. Separa a la sociedad, y en España eso va a ser muy sencillo. Según le vayan dando a las comunidades autónomas más incentivos, ese deseo de separarse va a ir surgiendo y creciendo. Entonces me pregunto, ¿qué va a pasar en España dentro de unos años? Costó muchísimo unificar España.

España entera es un país, pero fragmentada, ¿qué es? Y eso es lo que tienen que entender los españoles, ¿hacia dónde les quieren llevar? ¿Hacia dónde les están dirigiendo? Y sobre todo, si los españoles quieren que les lleven para allá.

El problema de los venezolanos es que no sabíamos lo que nos esperaba. Chávez cuando llegó al poder dijo que nos iba a llevar “hacia los mares de la felicidad”, pero no sabíamos a qué se refería, ahora lo entendemos todo. Nos quiso equiparar a Cuba, quiso que fuéramos una segunda Cuba y, de hecho hoy, en el 2018, lo somos.

España y Venezuela están unidas por algo que se llama socialismo del siglo XXI, donde los venezolanos podemos dar cátedra de cómo opera, cómo funciona, cómo destruye y cómo divide.

Yo solo os puedo decir cómo funciona el Estado de corrupción en el que reina la inseguridad y en el que hay una enorme falta de respeto por las leyes. Por ejemplo, leí el otro día que aquí en España que los jueces habían cambiado un delito de sedición por rebelión… Cuando leí eso me dije: ¡Dios mío! Está pasando lo mismo que nos pasó a nosotros.

Fidel Castro y Hugo Chávez, dos comandantes unidos por los ideales comunistas /Youtube
Fidel Castro y Hugo Chávez, dos comandantes unidos por los ideales comunistas /Youtube

Esta gente está al acecho, esperando una debilidad de la democracia para ver por dónde se meten, y cuando se meten, sacarles es sumamente complicado. La gente me pregunta que cuál es la receta, y yo les digo que cada país tiene su receta. Son como un virus, cada uno crea sus propios anticuerpos.

Cada país sale de la situación como puede, ¿qué van a hacer los españoles? ¿Van a dejarle dos años más? ¿Saben lo que puede pasar en dos años? Si este señor (Pedro Sánchez) incentiva el separatismo, el odio… En dos años va a haber una España sumamente dividida y ya se habrá instalado la corrupción como política de Estado. Hay que tener mucho cuidado con ella porque te carcome de tal manera que te implicas en ella.

Si sigue Sánchez en el poder…

No tengo la menor duda de que si Pedro Sánchez sigue en el poder van directos al socialismo del siglo XXI. Otro ejemplo de España es la noticia del supuesto francotirador que ha querido matar a Sánchez, es una herramienta que ellos utilizan para desviar la atención. A nosotros nos pasó lo mismo con un hombre con una bazuca en una playa. Son cosas inverosímiles. Esta gente sabe de comunicación y márketing, sabe qué le da morbo a la gente, lo que quiere leer… Van a tener varias noticias de estas…que no son más que cortinas de humo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez durante una sesión de control al Gobierno en el Congreso. / EFE
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez durante una sesión de control al Gobierno en el Congreso. / EFE

Cuando veo a jóvenes con la camiseta del Ché Guevara pienso: ¿Saben quién fue el Ché? Por Dios… era un asesino. Existe una ignorancia total. Cuando murió Fidel Castro, todos los obituarios decían que murió un héroe. Hasta que Donald Trump dijo: “¿De qué estáis hablando? Fue un dictador que destrozó un país”.

La izquierda maneja muy bien los medios de comunicación, y ahí está el problema. Por ejemplo, el caso de Errejón diciendo que en Venezuela se come tres veces al día, y hay gente que lo repite pero, ¡es falso! En Venezuela no se come, comen de la basura. El problema es que la gente repite esa idea y para ellos se convierte en verdad, eso es lo que hace daño.

A mí no me da vergüenza decir que creo en la propiedad privada, creo en el libre comercio. La izquierda ha satanizado este pensamiento y la gente siente miedo de decir lo que piensa. Yo creo que todos deberíamos ser ricos, productivos. No es quitarle a los ricos para dárselo a los pobres, sino que los pobres se desarrollen y tengamos un mundo mejor. No creo en un estado paternalista sino en el sacrificio de la gente.

Errejón, uno de las caras más visibles de Podemos, ha dicho que “en Venezuela se come tres veces al día”. ¿Qué opina de este partido?

El problema de esta gente (de Podemos) es que son, como lo llamamos, “cara de tabla”, porque son capaces de mentir de la manera de la que está mintiendo este señor sin que ni siquiera se le mueva un pelo. Entonces, ¿qué explicación le da Errejón a que haya miles de desplazamientos, que hayan llevado a Maduro a la Corte Penal Internacional? ¿Cuál es el motivo que da él? ¿Es mentira? ¿Ha estado él en Venezuela? Porque, ojo, no es lo mismo ir a Venezuela en un vehículo blindado que vivir el día a día. Hospitales enteros donde no hay diálisis y los pacientes se mueren, donde se fue la luz y los veinte neonatos que había en incubadoras se murieron. Venezuela está agonizando como país, con el agravante de la oposición. Una oposición que ha estado jugando a disfrazarse de democracia. La gente cree que son la oposición real. 

Tenemos pruebas del fraude de 2004, del 2006, del 2007. Ha estado pasando año tras año. El año 2010 se vio lo completamente la ley y con más votos sacamos menos candidatos. Los procesos electorales en Venezuela van a ser la cátedra del fraude electoral”

Da la sensación de que el bloque opositor en Venezuela ya no actúa con la unidad de acción de años pasados. No solo eso, algunas fuentes señalan que la propia oposición colabora con el mismo régimen al que dicen combatir. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

La oposición venezolana tiene que ver con la colusión. La colusión es una acción donde dos personas se ponen de acuerdo para cometer un fraude. En la elecciones de 2015 de Venezuela, la gente del Partido Socialista Unido de Venezuela, (PSUV) y la gente de la oposición se pusieron de acuerdo para violar la constitución. Cuando cometes ese acto, ya no puedes ser oposición real, porque has cometido un fraude junto con el gobierno.

Nosotros tenemos un equipo de especialistas electorales, y en el año 2004 descubrimos el fraude electoral porque las elecciones, que es uno de los pilares básicos de la democracia, es una de las primeras cosas que ataca el castrocomunismo cuando se hacen con el poder. En un principio pensamos que estaban cometiendo un fraude y que la oposición no se estaba dando cuenta pero con el paso del tiempo nos enteramos de que lo sabían todo y no solo eso, sino que lo permitían, porque así se quedaban en el poder y recibían el dinero de los procesos electorales.

Tenemos pruebas del fraude de 2004, del 2006, del 2007. Ha estado pasando año tras año. El año 2010 se vio lo completamente la ley y con más votos sacamos menos candidatos. Los procesos electorales en Venezuela van a ser la cátedra del fraude electoral. Por ejemplo Capriles ganó en el 2011 contra Chávez y en el año 2013 contra Maduro. Uno no puede entender como en un partido de oposición va a actuar de esa manera, pero llega un momento en el que conviven con el régimen. Y ahí es donde entra la parte de la corrupción. Hay políticos venezolanos de esta oposición implicados en casos económicos, de sexo y de corrupción a distinto nivel, por eso les llamamos “falsa oposición”, porque son responsables de la situación venezolana, y porque durante mucho tiempo han ayudado a que se disfrace el régimen de democracia.

“Hablo de injerencia humanitaria como única solución porque sólo con fuerza militar se puede hacer un alto en Venezuela. No hay otra manera. Son criminales”

Dicen que Nicolás Maduro es legítimo hasta el próximo 10 de enero. ¿De dónde sacan eso? Nicolás Maduro es ilegítimo desde el primer momento, jamás debió haber sido presidente. Y ves a un Julio Borges, que viene de haber sido presidente de la Asamblea decir que vence el 10 de enero. ¿Para qué le están dando más tiempo? Venezuela no tiene tiempo, el tiempo en Venezuela se cuenta por muertos no por minutos, por eso urge que la gente entienda la situación y que la comunidad internacional nos empiece a ver con otros intereses. La comunidad internacional no tiene amigos, tiene intereses. Creo que Venezuela, con la posición privilegiada que tiene, debería ser “de interés” para muchos más países.

¿Cuál cree que es la vía para desalojar a Maduro del poder en Venezuela? ¿Es viable una intervención militar ya sea por EEUU o con apoyo internacional?

En enero de este año cuando salió a la luz la masacre de ‘El Junquito’ (el asesinato del ex policía y opositor Óscar Pérez por las fuerzas del Gobierno venezolano), al que asesinaron en directo a pesar de que se había entregado se comprobó que cualquier intento de liberación interno que haya va a fracasar, porque esta gente está armada y la gente normal no puede enfrentarse a ello. Por eso nosotros hablamos de la necesidad de una injerencia humanitaria porque implica que haya una intervención de la fuerza militar exterior para ayudar a la sociedad civil. De eso trata. Lo que pasa es que los “saboteadores” tratan de cambiar el término y hablan de intervención militar, y nadie quiere eso.

Explique esa diferencia.

La injerencia humanitaria va al rescate de la sociedad civil. Una sociedad civil que está siendo amenazada y destruida por un Gobierno. La intervención militar, propiamente dicha, puede ser por invasión, por territorio. Es decir, no tiene esa connotación social.

¿Tiene fuerza real la OEA para frenar los desmanes del gobierno bolivariano?

No tiene la fuerza porque los países tienen intereses. Los países pequeños reciben petróleo de Venezuela. La OEA no va a tener esa fuerza. Hablo de injerencia humanitaria como única solución porque sólo con fuerza militar se puede hacer un alto en Venezuela. No hay otra manera. Son criminales, no tienen paz con la miseria. No les importa la vida. De hecho, hemos visto cómo han ido entregándoles el Estado de Bolívar a las mafias. Cómo puede enfrentarse a los criminales una persona normal, que no usa armas. La OEA hace declaraciones, pero no va a hacer absolutamente nada, porque ellos hablan de diálogo, dimisión, medidas diplomáticas y eso contra delincuentes no tiene cabida… Hay que tener en cuenta que se han apoderado de un país. Sólo podemos rescatar Venezuela con el apoyo de otros países que tengan intereses, que no tienen por qué ser económico, puede ser de estabilidad y seguridad. El interés de EEUU, por ejemplo, puede ser detener el terrorismo, porque en Venezuela hay bases del Hezbollah. Tanto en Zulia (estado venezolano) como en Nueva Esparta hay campamentos de entrenamiento de terroristas y EEUU lo sabe. Además, Venezuela se ha convertido en uno de los cárteles de droga más importantes.

El líder de la OEA Luis Almagro
Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos.

Los países que hacen frontera con Venezuela saben lo que está pasando, porque de las 5.000 personas que entran, ¿cuántos terroristas hay? La migración china es una de las más controladas en el mundo, sin embargo, ahora hay muchísimos chinos con pasaporte venezolano.

Las veces que Donald Trump ha hablado sobre la intervención en Venezuela, la misma oposición se ha negado (porque son aliados del régimen de Venezuela). No les interesa, porque ellos caen con el régimen.

¿Cuál es la verdadera situación del ciudadano medio venezolano?

Ha habido personas que han salido de Venezuela por mar y se han muerto, se están yendo por las fronteras. Está destruida. No hay repuestos para los coches, no hay medicinas ni comida. Ves una foto de Cuba y una de Venezuela y es prácticamente ver lo mismo.

“El problema de España es que los partidos políticos piensen: ‘Vamos a prepararnos porque en dos años hay que ganar las elecciones’. Estaría bien si estuviéramos en una situación normal, pero en dos años no va a haber España”

¿Cree que el hecho de que Maduro no haya dejado que entre ayuda humanitaria en Venezuela es porque reconocía la crisis que vive el país?

No creo que haya sido por miedo. Creo que a Maduro no le interesa si la gente se muere o no. A él le interesa el territorio. Es más, mientras más se vayan del país, mejor.

Es todo una trama. El 9 de diciembre hay elecciones de concejales. En un país donde no hay alimentos ni medicinas, donde hay desplazamientos y torturados, donde lanzan un concejal de un décimo piso, -porque eso no fue un suicidio fue un homicidio [en referencia al concejal opositor Fernando Albán]-, ¿de qué elecciones están hablando? La sensación que le da al mundo es que hay democracia, pero no son elecciones auténticas. El órgano que hace las elecciones en Venezuela es el Ministerio Popular Electoral.

El problema de España es que los partidos políticos piensen: “Vamos a prepararnos porque en dos años hay que ganar las elecciones”. Estaría bien si estuviéramos en una situación normal, pero en dos años no va a haber España. Dejen de pensar en esos dos años.

Hay un paralelismo enorme entre Venezuela y España. Cuando Chávez ganó las elecciones en el año 1998, la gente pensó: “Esto en cinco años se va”, porque había elecciones en el año 2003. Pero, ¿qué pasó? Hugo Chávez cambió la Constitución y pasaron 14 años, 18 años, 20 años… El problema es que si los partidos políticos españoles de hoy no tienen la visión suficiente para darse cuenta de lo que está pasando y de cómo pueden terminar, le van a dar ese tiempo a Sánchez. Lo único que necesitan los comunistas en el poder es tiempo. Ahora está ganando tiempo, por eso se ha metido con los huesitos de Franco. Es el mismo guión que siguió Chávez, quizás en diferentes capítulos, pero es la misma película.

Los jóvenes son la parte más importante de España porque tienen esa fuerza para dar el cambio. Lo que pasa es que Podemos tiene un discurso muy bonito, el mismo que tenía Fidel Castro, un discurso que enamora, pero los jóvenes españoles tienen que ser más inteligentes que eso e ir más allá. España ahora mismo está en manos de los jóvenes y son ellos los que deciden si quieren seguir con esta vieja política o no. ¿Los españoles quieren una España unida o fragmentos de España?

“Venezuela no ha dejado de ser grande aunque ahora esté herida. Hemos sido bendecidos y Venezuela es una tierra de gracia como dice su nombre. Vamos a volver a ser grandes”

El socialismo ha fallado en todos los países en los que ha dado. No hay un solo país en el mundo donde le socialismo como tal haya vencido. Ya no estamos en la época en la que el capitalismo era quitarle a los demás, ahora existe el capitalismo solidario y hay empresas que lo practican. Yo creo en eso. La fábula de “el rey está desnudo” es el socialismo en el mundo. Es el momento de que nos demos cuenta. Es muy fácil: Dos más dos son cuatro.

¿Existe miedo entre la población venezolana? ¿Miedo quizás a represalias si piden públicamente un cambio?

Claro que hay miedo, porque no es fácil ver cómo matan a gente o se la llevan presa. Yo he sentido miedo también, pero tienes que vencerlo. En Ecuador tuve una situación muy difícil [tuvo que refugiarse en la embajada de los Estados Unidos cuando actuaba como observadora electoral en febrero de 2017] y tuve miedo, pero creo en Dios. No se trata de religiones, ni de ser cristiano, evangélico o católico. Se trata de que creas en Dios, que existe y que está ahí. Hace unos días escribí un tuiteo en el que decía que “mucha gente no cree en Dios hasta que se está ahogando”. Yo he aprendido a vivir de la mano de Dios todo el tiempo y ser agradecida. Y a tener confianza en Papá Dios.

¿Ha recibido usted amenazas o avisos por alguna declaración que haya expresado públicamente?

Yo hablo sin tapujos de Venezuela porque hay barreras que he atravesado y porque hablo desde una posición. Hay gente activista por derechos humanos, yo soy activista por la democracia, porque soy experta en los procesos electorales. Al luchar por la democracia, no solo lucho por la de Venezuela sino por la de Ecuador, Colombia, por la de España… Y ahí un momento en el que pasas la barrera, aunque corras riesgos. Me va a pasar lo que Dios quiera que me pase, y sea lo que sea, está bien. Tengo un propósito y es abrir camino a la verdad.

¿Cómo ve usted la Venezuela postchavismo?

La veo hermosa, libre y crecida. A mí la gente me dice que son ruinas. No importa porque son nuestras ruinas y sobre ellas vamos a volver a ser el país grande que hemos sido siempre. Porque Venezuela no ha dejado de ser grande aunque ahora esté herida. Hemos sido bendecidos y Venezuela es una tierra de gracia como dice su nombre. Vamos a volver a ser grandes. La historia dentro de 10 años dirá que la liberación de Venezuela empezó con un victorioso 2018. Ha costado mucha sangre, muchos jóvenes y mucho sufrimiento, pero parece que ese ha sido el pago. Venezuela va a salir porque tiene jóvenes como Neomar Lander que, sin conocer la libertad, dio la vida por ella.

Si pudiera pedir algo ahora mismo a Maduro, ¿Qué le pediría?

A Maduro no le pediría nada. Yo lo único que quiero es que nos ayuden a sacarle, no que lo saquen. Que nos den ayudas y nosotros le sacamos. Agradecemos la ayuda que les dan a los venezolanos que salen del país, pero más que ayudar a los que salen vamos a ayudar a resolver lo que pasa dentro del país.

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Periodista vocacional y ligada a la verdad. Desde pequeña tuvo claro el papel que quería tener en esta vida. Su cuna fue el Centro Universitario Villanueva y lucha cada día por contar lo que pasa en el mundo y denunciar las injusticias sociales.